Haddad tras la derrota

"Vivimos en un período en el que las instituciones están puestas a prueba, desde 2016 con la destitución de Dilma hasta la injusta proscripción de Lula", señaló Fernando Haddad en sus primeras palabras tras confirmarse la victoria del fascista Jair Bolsonaro en el balotaje presidencial en Brasil.

El hombre que intentó seguir el trayecto victorioso que se le auguraba a Lula en las elecciones presidenciales terminó derrotado en la segunda vuelta pero obtuvo más de 47 millones de votos (10 millones más que en primera vuelta). En ese marco, Haddad se posiciona como principal opositor activo del país junto a Lula.

"Tuvimos más de 47 millones de votos, es decir que representamos a una parte importante de la población brasileña, que necesita ser respetada", destacó el dirigente del PT, que agregó que "una gran parte de la población diverge de la mayoría y merece respeto".

"No vamos a permitir que este país vuelva para atrás", lanzó y evitó felicitar al fascista y racista exmilitar y victorioso postulante del Partido Social Liberal. "Tendremos una tarea enorme en el país como oposición ya que, en nombre de la democracia, tendremos que defender los pensamientos y los derechos de esos 45 millones de electores que divergen", afirmó.

Además, llamó a ejercer la ciudadanía, algo sobre lo que apuntó que el Partido de los Trabajadores será activo militante durante los próximos cuatro años que tendrá Bolsonaro de mandato. "Tal vez Brasil nunca haya necesitado tanto el ejercicio de la ciudadanía como ahora", concluyó.