“No pueden hacer eso acá. No tengo nada en contra de su condición pero se tienen que ir. Si no se van ponen en riesgo mi trabajo. Hay cámaras”. Con esos "argumentos" un trabajador de seguridad echó hace tres semanas a una pareja de chicas que se estaba besando en el Mercado de San Telmo, ubicado en el barrio porteño homónimo. 

El hecho ocurrió el 17 de octubre pasado en las puertas del lugar. Como el hombre no se identificó ante el pedido de las mujeres, Micaela Ruiz (una de ellas) regresó los días siguientes para conseguir los datos personales del discriminador con el objetivo de denunciarlo ante el Inadi. Pero lo único que encontró fue más falta de respeto e indiferencia. 

"La administración del Mercado no quiso darme su nombre ni el de la empresa de seguridad. Además, una de las trabajadoras del lugar agregó que tenemos que entender que el 'señor de seguridad' tiene derecho a pensar diferente. Todes tenemos derecho a tener opiniones diferentes. A lo que no tenemos derecho es a discriminar a alguien por su orientación sexual o identidad de género. Los ‘argumentos’ de las personas que abordamos en el Mercado de San Telmo no son otra cosa que una clara postura lesbo-bi-odiante. Ese día había otras parejas, paseando igual que nosotras, y no les dijeron nada", denuncia Micaela.

Como el amor vence al odio, las chicas convocaron a un besazo para este jueves 15 a las 17 a un besazo en Bolívar y Carlos Calvo, una de las esquinas del Mercado, para repudiar la discriminación hacia las disidencias sexuales y reivindicar su derecho a manifestar su afecto en el espacio público como cualquier persona. 

"Aunque existen leyes que protegen nuestros derechos, muches se sienten habilitades a perseguir a las identidades que no se ajusten a la heteronorma. ¡No podemos dejar de salir a la calle para repudiar estas situaciones de LGTBIodio! Creemos que la mejor manera de hacerlo es convocando a un súper besazo disidente: llenar el Mercado de San Telmo de colores, de besos y de abrazos tortones, bis y marikas", propusieron.

Y el escrache amoroso promete. El evento de Facebook ya cuenta con más de 400 "asistiré" y cerca de 1.700 usuarias y usuarios interesados. "Para que sepan de una vez por todas que al closet y al calabozo no volvemos nunca más", es el mensaje.