El escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien reside en España desde hace largos años, tendría una deuda con el Estado español por nada menos que 2,1 millones de euros, según cálculos de la agencia tributaria.

Según trascendió, el literato de fuerte raiganbre liberal (sobre todo en lo económico) habría solicitado una hipoteca poniendo como aval una propiedad de 280 metros cuadrados que posee en Madrid, pero que curiosamente no está a su nombre.

El escritor tiene otros inmuebles en París, Nueva York y Lima.

Según publicaciones aparecidas en España, Vargas Llosa no tendría nada a su nombre en los márgenes de ese país. Es más, como si se tratara de un funcionario del gobierno de Cambiemos, el piso que puso como aval de la hipoteca figura como bien de una sociedad holandesa, Jurema BV.

Por estos días, Holanda es uno de los países que están en el foco de la inspección fiscal por facilitar el salto a paraísos fiscales como las Antillas Holandesas.