La pérdida de piezas dentales puede acarrear consecuencias severas en la imagen propia del paciente. Además, en personas cuya imagen personal influya en su trabajo, la falta de un diente puede ser sumamente perjudicial. Tal es el caso de quienes trabajan en ventas o de cara a algún tipo de público o audiencia.



Afortunadamente, la tecnología al servicio de salud bucal a logrado grandes avances en tiempos recientes. En este sentido, los implantes dentales Zaragoza se presentan como la mejor opción frente a los problemas señalados anteriormente. Cada vez más personas eligen la implantología dental para devolver la belleza y confianza a su sonrisa.

Por otra parte, la implantología dental puede sustituir una o varias piezas dentales de ser necesario. Normalmente, las piezas dentales a implantar están fabricadas en titanio. Sin embargo, es posible observar otros materiales igualmente higiénicos y resistentes.

Los implantes dentales lucen y se siente como dientes naturales. Por ello, la implantología se ha convertido en una opción sumamente popular. Pues, cada pieza tiene una apariencia natural, y además se adapta perfectamente a la boca y dentadura de la persona.

Desde luego, quienes deseen someterse a este tipo de procedimiento y gozar de sus múltiples ventajas, deben acudir a los profesionales en el área. Se vuelven fundamentales el apropiado diagnóstico y seguimiento por parte del especialista. Sólo él se encuentra capacitado para indicar y practicar un implante dental.

En qué consiste la implantología dental

Para obtener los resultados deseados a través de la implantología, es indispensable recurrir a expertos certificados. Además, conviene seguir al pie de la letra las instrucciones del especialista, como en implantes Zaragoza.

La implantología se lleva a cabo en distintas fases. Cada una de estas fases, requiere de la colaboración dentista – paciente, a fin de garantizar el éxito del procedimiento general.

Así, en primer lugar, el experto realizará los estudios que considere necesario para asegurar que la implantología es el tratamiento adecuado. En caso de que el paciente sea un candidato favorable para este procedimiento, se planificará el tratamiento y finalmente se procederá a realizar la intervención.

La colocación de los implantes corresponde a un proceso quirúrgico que se realiza bajo anestesia local. Normalmente, dura entre 30 y 90 minutos, según de la cantidad de piezas que falten.

En cuanto al procedimiento, este es bastante sencillo cuando es realizado por el profesional correcto. El mismo consiste en realizar algunas pequeñas incisiones en la encía, moldear el hueso y finalmente introducir cuidadosamente el implante. Una vez dispuestos todos los implantes en su lugar, se procede a suturar la encía que cubre el implante.

En los siguientes meses, el implante dental pasa por un proceso conocido como osteointegración. Durante este tiempo los implantes permanecen bajo la superficie de la encía, al tiempo que esta se cicatriza.

Una vez culminada la cicatrización, se han de colocar sobre los implantes los pilares para la prótesis. Se trata de unas pequeñas piezas que brindan soporte a los dientes artificiales. Luego, estas piezas serán imperceptibles bajo la prótesis dental.

En cuanto a la prótesis, esta se confecciona a partir de un molde tomado de la boca del paciente. Esta va debidamente ajustada en la boca a fin de mantenerse fija pese al movimiento o la presión ejercida.

La última fase, y sin duda la más importante, es el mantenimiento de los implantes realizados. En este sentido, las visitas periódicas al especialista, así como la adecuada higiene bucal son indispensables. Pues, si no se cuida la salud de los tejidos que cubren el implante, el tratamiento puede perderse completamente.

Beneficios de la implantología dental para la salud

Sin duda, la implantología dental puede mejorar en muchos aspectos la vida del paciente. De allí, su creciente popularidad frente a otras alternativas de sustitución dental. En primer lugar, tal como se ha señalado previamente, la implantología impacta positivamente en la imagen del paciente.

El implante dental les devuelve la naturalidad y normalidad a los rasgos faciales. Esto restaura la confianza perdida, pues el paciente puede sonreír, comer a hablar sintiéndose bien consigo mismo.

Además, aspectos como color, forma y tamaño hacen imperceptible la diferencia entre un diente natural y un implante dental. Esto hace de la implantología una técnica discreta de cuya existencia sólo sabrán el especialista y su paciente.

Por otra parte, se trata de piezas funcionales, capaces de cumplir con las tareas propias de un diente natural. También se debe tener en cuenta que la implantología dental proporciona beneficios más allá de la estética. Pues, la falta de piezas dentales puede acarrear problemas de salud tales como distorsión en la mordida, inconvenientes digestivos, infecciones, entre otros.

Otro aspecto en el cual los implantes dentales resultan beneficiosos es la modulación. Ante la falta de una pieza, es común que el sonido de las palabras se vea afectado. Sin embargo, la utilización de implantes ayuda a corregir problemas de fonación desde el primer momento.

También conviene considerar que se trata de un procedimiento con una recuperación rápida. Muy pocos pacientes presentan molestias o dolores tras la intervención.