Miguel Ángel Pichetto
Miguel Ángel Pichetto

Hay confianza en Casa Rosada para la sesión que desde las 14 discutirá el cuestionado proyecto oficial de Presupuesto 2019. Se esperan fuertes discursos de quienes votarán en contra, pero a fin de cuentas, el Poder Ejecutivo aspira a que la jornada transcurra sin sobresaltos y con la  aprobación de la ley de leyes que regirá el último año de mandato de Mauricio Macri.

Una vez pasada la prueba de la Cámara de Diputados el 25 de octubre último, cuando se logró la media sanción en medio de una fuerte polémica y alta tensión en las puertas del Congreso, la sesión en la Cámara Baja no parece presentar demasiados escollos a las aspiraciones de Mauricio Macri, Nicolás Dujovne y la ministra sin cartera Christine Lagarde, factótum real del texto que los senadores se aprestan a aprobar.

En los pasillos de Balcarce 50 dicen que cuentan con 40 votos, tres más de los necesarios para asegurarse la sanción. Y es que a los 25 senadores con los que cuenta Cambiemos hay que sumarle buena parte de los 22 con los que todavía cuenta Argentina Federal, que comanda Miguel Ángel Pichetto, así como algunos de los senadores provinciales, que obedecen los dictados que les llegan desde las respectivas gobernaciones. De igual forma votarán los silenciosos oficialistas-PJ Carlos Reutemann y Juan Carlos Romero, que sistemáticamente levantan la mano a favor de las iniciativas del macrismo.

En tanto, no hay dudas de que Unidad Ciudadana (9 senadores) votará en contra y que lo mismo harán las bancada de Proyecto Sur (Pino Solanas y Magdalena Odarda) y el flamante espacio de José Alperovich y Beatriz Mirkin, que vienen de desairar a Pichetto. La duda en esta votación está planteada en los legisladores de San Luis, que se encuentran en medio del tironeo entre el gobernador Alberto Rodríguez Saa y su hermano Adolfo, hoy distanciados.

Entre sus principales ítems, el Presupuesto 2019 contempla, además de un ajuste salvaje para con la Salud, la Educación, la Cultura y la Ciencia, indicadores que hoy suenan ridículos, tales como una inflación anual del 23 por ciento, una caída en la economía de tan solo el 0,3 y un dólar de 40 pesos y monedas para todo 2019.