Foto: Facebook Fundación Huésped.
Foto: Facebook Fundación Huésped.

A pesar de que sindicatos educativos y profesionales del sector critican la prueba Aprender por tratarse de una evaluación estandarizada para un universo social, económico y cultural diverso como es el estudiantado argentino, la instancia brinda datos que pueden servir de materia prima para mejorar el sistema educativo. Las respuestas de alumnas y alumnos sobre su propio proceso de aprendizaje se transforman en una herramienta para repensar la enseñanza. 

En tiempos en que sectores envalentonados por la frustrada legalización del aborto quieren poner en jaque también a la ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI), los resultados preliminares de la prueba Aprender 2017 arrojan un emergente fundamental: la mayoría de adolescentes del último año de secundaria quiere que la escuela aborde contenidos de la ESI.

Un 83% de las alumnas quiere que se brinde la asignatura, mientras que entre los varones el porcentaje es del 74%. Con estos niveles, la ESI se convirtió en el tema más demandado por estudiantes del último año de secundaria de todos los colegios públicos y privados del país.

Los datos surgen de un informe que visibiliza las situaciones de desigualdad entre estudiantes mujeres y varones, identificadas a partir de los datos de Aprender 2017, la prueba que realiza anualmente desde el 2016 la Secretaría de Evaluación Educativa del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación.

El reporte fue elaborado en base a las respuestas de 168.307 mujeres y 138.223 varones de 5°/6° año de secundaria. "Su objetivo es generar una reflexión informada sobre aspectos vinculados a desigualdades que cruzan los procesos educativos, muchas veces derivados de los contextos, y que colabore a repensar aquellas prácticas que puedan estar ancladas en tradiciones culturales que, involuntariamente, reproducen desigualdades", se informó. 

Fuente: informe "Aprender sobre resultados entre mujeres y varones".
Fuente: informe "Aprender sobre resultados entre mujeres y varones".

Otro dato destacable es que en el ránking de las temáticas que los adolescentes reclaman a la escuela y que lidera la ESI, en el resto de las opciones, las respuestas difieren entre mujeres y varones. Ellas eligieron a la "violencia de género y otros tipos de violencia" como segunda temática que les gustaría tratar más en clase con el 82%, mientras que para ellos esa es la tercera opción con el 67%. Una vez más, las necesidades de la juventud van de la mano con la agenda del movimiento feminista y el #NiUnaMenos. 

En tanto, el "uso de nuevas tecnologías" fue el segundo tópico más ponderado por los alumnos con un porcentaje del 82% y para las alumnas, el tercero en escala de interés, con el 68%. La cuarta y última opción para ambos géneros fue la de talleres de música, arte y teatro. 

Otro ítem en el que hay diferencia es acerca de la percepción de la violencia hacia las mujeres dentro del contexto escolar: el 33% de las estudiantes asegura que las molestan por su condición de género y el 25 de los chicos está de acuerdo. 

Fuente: informe "Aprender sobre resultados entre mujeres y varones".
Fuente: informe "Aprender sobre resultados entre mujeres y varones".

Otro de los indicadores que refleja un cruce de inequidades entre el género y el nivel socioeconómico (NSE) es la realización de tareas del hogar. Según los datos de Aprender 2017, es mayor entre las mujeres de NSE bajo con respecto a los varones del mismo NSE: 75% de ellas aseguró realizar este tipo de tareas siempre o muchas veces, mientras que esta proporción entre los ellos es del 50%.

Como era esperable, las actividades domésticas ocupan en menor proporción a las alumnas de NSE alto57% declaró realizar tareas en el hogar siempre o muchas veces, un 18% menos que las del NSE bajo. 

Otro aspecto relevante son las proyecciones sobre el futuro. En este caso, el porcentaje de estudiantes que son madres y desean seguir estudiando y trabajando es elevado: el 82% quiere transitar ambos caminos. En el caso de los padres, la cantidad que declara que continuará sus estudios disminuye considerablemente: solo un 66%

Fuente: informe "Aprender sobre resultados entre mujeres y varones".
Fuente: informe "Aprender sobre resultados entre mujeres y varones".

Asimismo, entre los varones que tienen hijos se acrecienta considerablemente la dedicación exclusiva al trabajo: un 20% dice que luego que termine el secundario va a trabajar, mientras que sólo el 8% del total de los estudiantes varones eligió esta opción para su futuro