Política

"Brasil entró en un camino trágico porque corremos el riesgo de salir de la democracia"

Participan también Cristina Kirchner, Pepe Mujica y Álvaro García Linera, con la organización del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

@UMETeduar
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Los ex presidentes Dilma Rousseff, Cristina Kirchner y Pepe Mujica y el vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera participan del Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico, que arrancó hoy.



La charla de la ex presidenta de Brasil se titula “Democracia, ciudadanía y Estado de Derecho”, con la presentación a cargo del rector de la UMET Nicolás Trotta.

"Los que vencieron en las últimas elecciones le están dando la espalda a América Latina”, acusó la ex mandataria de Brasil y agregó: "En nuestros gobierno considerábamos que las relaciones entre países de América Latina eran fundamentales para construir un mundo mejor".

Además recordó: "Brasil entró en un camino trágico porque corremos el riesgo de salir de la democracia y entrar en una variante neoliberal y neofascista".



El eje del debate es "el peligro de una fascistización de los procesos políticos" y "el funcionamiento que está teniendo el sistema judicial en muchos países de América Latina".

Dilma instó a los pueblos de América Latina a “resistir y enfrentar el neoliberalismo y el neofascismo” y advirtió sobre el estado de excepción que se ha instalado en la región. “Debemos preocuparnos en qué pasa con la Justicia, porque “se usa para condenar, perseguir y prohibir a los líderes sociales más importantes del país”, afirmó.

“En 2016 sufrimos un golpe de Estado. Sabíamos que no había razón para un Impeachment. No habíamos cometido un crimen de corrupción”, pero con ese proceso se “se instauró un régimen que se puede decir es un régimen de excepción, que es diferente a las dictaduras militares”, señaló la ex mandataria.

Indicó que “se completa con varias medidas que son claramente ilegales: eliminación de la presunción de inocencia; no respeto al debido proceso legal y el fin del principio de que todos somos iguales ante la Ley”. “No bastaba con condenarlo, no bastaba arrestarlo, si no también impedirle participar del proceso electoral, porque no podía hablar, tenía retirados todos sus derechos”, cuestionó.

“Era inimaginado que la extrema derecha ganara un proceso electoral en Brasil, pero la prisión de Lula posibilitó este proceso. La prisión de Lula creó un ambiente de favorecimiento en la elección para ese candidato (Jair Bolsonaro)”, aseveró Dilma y advirtió que en el gigante latinoamericano “la democracia entró en crisis”.

También destacó que “siempre las elecciones de Brasil dependieron de una estructura partidaria fuerte, de acceso a los medios de comunicación y de debates públicos. Pero en esta elección se creó un nuevo territorio de disputa, que prescindió de todo esto e hizo uso de las redes sociales”. “Somos el segundo mayor mercado de whatsapp que es altamente favorable a proyectos autoritarios, provocando una reacción violenta”, aseguró.

“Cuando un gobierno o un Estado no logra responder la demanda de su población, cuando las instituciones se muestras frágiles, cuando no se respeta el voto de más de 54 millones de personas, lo que sucede es que aumenta la sensación de despolitización; se crea la idea de que la política es un enemigo popular y esto surge como una verdad, creando un ambiente para el autoritarismo”, completó.

Consideró que “ese lado neoliberal es un componente que se junta con el lado autoritario y crea una versión más próxima a lo que sucedió en la época de la dictadura”.

En este contexto, explicó que “surge en Brasil una reacción contra el Partido de los Trabajadores, justamente porque es el partido con más fuerza. Quieren ahora destrozarnos, no solo al PT, sino también a todas las conquistas de organización del movimiento social del país, que tiene una importancia inmensa sobre los Sin Tierra y una relación avanzada con el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo y con el Movimiento de Trabajadores Urbanos”, alertó Rousseff.

“Tenemos que resistir, enfrentar el neoliberalismo, el neofascismo. Nuestro frente es combatir el neoliberalismo porque si la población brasileña no tiene un proyecto va a quedar abierta, a ser cooptada por el autoritarismo”, advirtió Dilma, quien llamó a realizar “todas las alianzas necesarias con todos los espacios para combatir al neoliberalismo. Tenemos que tener una colimba vertebral y un corazón antineofascista”, sostuvo.

“Creo que hoy hay una ventaja en relación con momentos anteriores. El pueblo sabe que es posible crecer y atender las necesidades de la población; es posible crecer y distribuir la riqueza; es posible crecer democratizando el acceso a los servicios”, afirmó la ex mandataria

Estimó que “si tenemos un programa claro, si hacemos alianzas con todos los sectores dispuestos a actuar en esta dirección, podemos luchar contra el neoliberalismo”.

“En todos nuestros países debemos preocuparnos en qué pasa con la Justicia. En Brasil ha mostrado ser fundamental para el establecimiento de la democracia, fue una tutela de la democracia, pero ahora hay una relación frágil. Estamos en un momento muy difícil”, indicó Dilma, al tiempo que “por eso se debe buscar persuadir un sistema de Justicia que frene todos los intentos característicos del neofascismo; por el pueblo y por las instituciones”.

El evento se realizará hasta el 23 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires en el marco de la 8º Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales organizada por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), con líderes mundiales, intelectuales, activistas y dirigentes sociales, organizaciones de derechos humanos, estudiantiles, feministas, antirracistas, antimperialistas y ecologistas, así como docentes, investigadores y estudiantes de todos los campos se reunirán para pensar y debatir cómo construir sociedades más justas e igualitarias.

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