Tardó poco en decidirse y la celeridad indica en parte lo poco sorpresivo del resultado de la deliberación. La Real Academia Española editó un manual de estilo en el que, en su primer capítulo, rechaza al lenguaje inclusivo.

Se trata del Libro de estilo de la lengua española, en el que el ente institucional y burocrático del idioma considera innecesarias las variables que se han desarrollado en Hispanoamérica para incluir a todos los géneros, más allá del binarismo femenino y masculino.

Es decir, para la Real Academia, ni todes, ni elles, al menos por ahora.

Según la RAE, el género masculino de las palabras en realidad no sería tal, ya que, según argumentó, "por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos".

El manual fue editado junto a la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) y servir como guía ante interrogantes idiomáticos que fueron surgiendo en los últimos años y que despertaron un verdadero movimiento de reforma de los estándares del idioma castellano.

La Academia de la lengua española aprobó, asimismo, modismos como "tuit", "youtubero" o "guasap", aunque también recomienda usar "pirata informático" en lugar de "hacker". En todo caso, indica que lo más razonable sería usar la versión castellanizada: "jáquer".