Cuando parece que la clase que gobierna el país da un paso al frente en términos de consideración por lo que sucedió en Argentina durante la última dictadura cívico-militar, finalmente pisa el palito y pone blanco sobre negro respecto de lo que realmente piensa. El último ejemplo es de este último sábado, cuando la primera dama porteña, Bárbara Diez, visitó junto al jefe comunal Horacio Rodríguez Larreta el Parque de la Memoria ubicado en la Costanera.

El acto fue nada menos para que el presidente francés, Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte. Juntos, argentinos y franceses rindieron homenaje a las víctimas de la última dictadura. El parque es un espacio simbólico para recordar a los 30 mil desaparecidos, pero la señora Diez, Bárbara Diez, parece haber querido reformular algo que mucha sangre le costó al país.

"Recordando y homenajeando para no repetir la historia"; comenzó su post en lo que parecía una reflexión teñida de respeto por los derechos humanos. "...El homenaje a las monjas francesas y su recogimiento ante cada placa de un desaparecido", destacó la primera dama de la Ciudad, que, sin embargo, finalizó su párrafo con un mensaje funesto: "Fue una guerra cruel. De un lado y del otro. Nuestro homenaje es para TODOS (sic)". Un todos que incluye a los torturadores, secuestradores de bebés y mandamases de los años más trágicos de la historia argentina.