Andrés Manuel López Obrador asumió este sábado el poder en México, donde recibió la banda presidencial del saliente mandatario, el cuestionado Enrique Peña Nieto.

Durante su discurso de asunción, el dirigente que prometió renovar la política azteca aseveró que su gestión se caracterizará por una lucha contra "la inmunda corrupción pública y privada".

Durante su primer discurso al pueblo mexicano López Obrador señaló que "nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes". Además, dijo sin vueltas: "Prometo no robar".

El líder de centro izquierda apuntó que llevará a México a la "cuarta transformación", luego de la independencia, las reformas liberales del siglo XIX y la Revolución mexicana. 

Además, criticó el modelo neoliberal que arrasó con su país en las últimas décadas. "La política económica neoliberal ha sido un desastre, una calamidad para la vida pública", dijo.

"El distintivo del neoliberalismo es la corrupción. Suena fuerte, pero la privatización ha sido en México sinónimo de corrupción", disparó también.

"A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y la impunidad que impiden el renacimiento de México", subrayó.

En ese sentido, López Obrador remarcó que dentro de los criterios de Transparencia Internacional, México ocupa el lugar 135 de 176 países evaluados, mientras que en 2000 ocupaba la posición 59.