El primer ministro de Francia, Edouard Philippe, anunció este martes que suspende durante seis meses el impuesto sobre los combustibles, en un intento de resolver la crisis de los "chalecos amarillos".

"Suspendo por seis meses la aplicación de estas medidas fiscales", declaró Philippe desde el palacio de Matignon, la sede del Gobierno.

"Ningún impuesto justifica la puesta en peligro de la unidad de la Nación", agregó el funcionario, a la vez que se comprometió a frenar el alza de las subas a las tarifas de electricidad hasta mayo de 2019.

Las protestas de los "gilets jaunes" o "chalecos amarillos" se extendieron por tres sábados consecutivos en toda Francia y terrenos de ultramar contra el anuncio de medidas de suba de combustibles que se iban a ejecutar desde el próximo 1º enero.

A su vez, el primer ministro informó de la apertura desde el 15 de diciembre al 1º de marzo de un amplio debate sobre "los impuestos y el gasto público".