El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia habilitó la candidatura del presidente Evo Morales y a su vicepresidente Álvaro García Linera para buscar un cuarto mandato consecutivo en las elecciones generales previstas para octubre de 2019.

Crédito Télam.
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Las primeras reacciones de la oposición fueron de duro rechazo a la resolución del TSE, con anuncios de nuevas protestas y amenazas de una huelga nacional indefinida.

La polémica habilitación para elecciones primarias rumbo a las generales implicaba que una sentencia del Tribunal Constitucional de 2017, que autorizó la reelección indefinida de todas las autoridades electas, era aplicable con preferencia sobre el resultado de un referendo previo que vetó esa reelección.

"Hoy la democracia boliviana fue herida de muerte por un TSE que hizo oídos sordos al clamor de millones que pedían respeto al voto soberano. ¡Los bolivianos juzgaremos esta traición a la Patria!", escribió en Twitter el líder del partido derechista Demócratas y gobernador del departamento oriental de Santa Cruz, Rubén Costas.