El 17 de octubre de 1987, Héctor "Bambino" Veira fue denunciado por haber violado a un nene de trece años. El chico le había pedido un autógrafo en la calle y su ídolo, con la excusa de que su lapicera no funcionaba, le pidió que lo acompañara a un departamento de su propiedad que se encontraba cerca. Esa noche el nene le contó a su mamá que Veira lo había violado. 

A pesar de que primero lo acusaron de "violación" y que luego la Corte Suprema de Justicia de la Nación calificó el delito como “intento de violación” y le redujo la pena, el ex jugador y DT sólo pasó once meses en la cárcel de Devoto y debió pagar en 1998 un resarcimiento de $110 mil a la víctima por los daños psicológicos. 

Sin embargo una parte de la sociedad continuó idolatrando a Veira, sobre todo el mundillo mediático, el ambiente futbolístico y los empresarios de los clubes que le dieron trabajo de director en San Lorenzo, Boca Juniors, la selección de Bolivia, Lanús y Newell's, inclusive cuando ese rol lo ponía como adulto responsable de varones, muchas veces jóvenes o menores de edad. También trabajó en canales como Fox Sports, C5N y la novela Botineras de Telefé.

La víctima de Veira se llama hoy Praxedes Candelmo Correa, tiene 44 años y es travesti. Pudo cambiarse el nombre en su DNI gracias a la Ley de Identidad de Género. Durante años fue maltratada y violentada por los medios de comunicación mientras la condena social (la judicial dejó mucho que desear) parecía no llegar nunca para su victimario. Pero la avanzada del movimiento de mujeres, lesbianas, trans y travestis y la reciente denuncia de la actriz Thelma Fardín contra su colega Juan Dhartés por violación generaron un temblor que puede tumbar a más de uno, inclusive, al mismísimo Veira.

Una consecuencia lineal de este fenómeno social ocurrió en la pizzería Lo + Hot del barrio porteño de Boedo que debió retirar en las últimas horas una estatua del ídolo de San Lorenzo por las reiteradas quejas de clientes.

"Nosotros ya lo sacamos. Hicieron esa figura por el fútbol y la cercanía a Boedo, pero ahora lo sacamos. Recibimos quejas. Ya con esto es demasiado entonces decidieron sacarlo", explicó el encargado del local de Av. Boedo 432 a Diario Popular y remató: "La estatua no vuelve más". Esto recién empieza. Se va a caer.