Conmovedora despedida de una nena refugiada que murió deshidratada
Conmovedora despedida de una nena refugiada que murió deshidratada

Jacqueline falleció en un hospital de El Paso, en Texas, al sur de Estados Unidos, el pasado 8 de diciembre. Los responsables de su muerte siguen en total impunidad y esta Navidad en su pueblo natal la despide como una heroína.

"En cuanto tenga edad para trabajar, te voy a mandar dinerito para que vos y mis hermanitos puedan vivir bien. Mientras tanto, voy a cuidar a mi papá y a aprender inglés”, escribió sólo con siete años.

Claudia Maribel Maquín, de 27 años, la madre de Jacqueline Caal, y su pueblo en el centro de Guatemala exigen justicia a las autoridades de Estados Unidos, sospechadas por la muerte de la pequeña que participaba de la Caravana de los Refugiados.

El sepelio de Jacqueline se realizó en una de las aldeas más pobres de Guatemala pero las mujeres desarrollan una actividad febril preparando comida para los asistentes al velatorio, esta Navidad será enterrada ante una dolor generalizado.

El Ayuntamiento de Raxruhá mandó a construir un mausoleo para cobijar los restos de la pequeña y el alcalde, César Castro, se ha comprometido a levantar, a título personal, una casa “en condiciones” para la madre de Jacqueline. 

“Necesitamos mucho que pueda enviarnos dinero para pagar las deudas contraídas. La más agobiante, el pago del coyote (la persona que se encarga de facilitar la llegada a EE UU a cambio de una remuneración)”, insisten a pesar que las autoridades de ese país, aún no aclaran las circunstancias de la muerte de la pequeña.