En medio de un fin de año mucho más tranquilo en términos sociales de lo que preveía Cambiemos (antes de acordar con intendentes bonaerenses y movimientos sociales), la Casa Rosada se consideró habilitada a ajustar aún más el torniquiete de las tafifas sobre la castigada población.

Si bien días atrás el gobierno nacional dejó trascender que los incrementos en el gas y la luz iban a ser del 30% en los primeros meses de 2019, las cifras que anunció este jueves el Poder Ejecutivo registran un fuerte reajuste.

En lo que se considera apenas una aproximación a lo que finalmente se concretará (como sucede con las tarifas desde diciembre de 2015), el Gobierno puntualizó que durante 2019 la energía eléctrica aumentará un 55 por ciento promedio para Capital Federal y Gran Buenos Aires. En tanto, el gas lo hará en no menos del 35 por ciento, aunque desde Balcarce 50 se asegura off the record que el número no bajará del 50%

Sin embargo, el manijazo en el gas no saldrá de forma automática, ya que primero deberá pasarse por una audiencia pública que se realizaría en marzo próximo.

En tanto, para octubre se podrían anunciar nuevas medidas con el fin de recortar hasta el límite de lo posible los subsidios al consumo de los servicios.