El titular de La Alameda y ex legislador porteño Gustavo Vera explicó la posición de Francisco frente a la nueva asunción de Nicolás Maduroe en Venezuela. "Naturalmente es un tendedor de puentes y puede jugar ese rol. Hay muchos que están interesados en que el Papa no lo haga: hay sectores interesados en desestabilizar a determinados países porque no son del agrado o del paladar del señor Trump, que sigue tratando de regimentar lo que considera que es su patio trasero", indicó.

En declaraciones en Sputniknews aclaró que en un discurso para los embajadores acreditados ante la Santa Sede, el Pontífice expresó a pocas horas de la nueva asunción de Maduro sus deseos para que en Venezuela "se encuentren vías institucionales y pacíficas para solucionar la crisis política, social y económica, vías que consientan asistir sobre todo a los que son probados por las tensiones de estos años y ofrecer a todo el pueblo venezolano un horizonte de esperanza y paz".

"Plantea básicamente el encuentro, la concordia, y evitar cualquier situación de violencia para que entre todas las partes lleguen a un acuerdo"

"Un grupo de ex presidentes quiere obligarlo a tomar partido a tono con lo que está pidiendo el señor Trump. Claramente el Papa no va a hacer lo que le dicte Trump. Va a hacer lo que le dicte su corazón y su conciencia, que es llamar al diálogo entre todas las partes", agregó Vera, una figura muy cercana al sumo pontífice.

"Me parece muy sensato lo que plantea el Papa. Plantea básicamente el encuentro, la concordia, y evitar cualquier situación de violencia para que entre todas las partes lleguen a un acuerdo", indicó a Sputnik el activista social cristiano.

Las acciones del Vaticano, afirmó Vera, no solo se guían por el apego al diálogo dentro de los países y entre ellos, sino también por la doctrina social de la Iglesia católica, que "llama a estar del lado de los más pobres, los más excluidos y desposeídos". El papa Francisco se ha mantenido cercano a los movimientos sociales de América Latina, lo cual le ha valido críticas desde algunos sectores.

"Es lógico y normal que el papa Francisco, como otros papas en otras épocas, tenga nexos y contactos con otras organizaciones sociales que están vinculados a sectores más sufrientes de la sociedad. Esto no tendría que llamar la atención", aseveró.