Las últimas 48 horas del fiscal Alberto Nisman, quien al momento de su muerte estaba en las horas previas a la presentación de su hoy sobremediatizada denuncia contra Cristina Kirchner por presunto encubrimiento de Irán en la causa AMIA, tuvieron más de fiesta y rosca política que de trabajo judicial.

Al menos así lo revelan los mensajes que dio a conocer el periodista Raúl Kollman a través de una nota en el diario Página 12. Prostitución VIP, encumbrados dirigentes del PRO y periodistas protagonizaron una catarata de mensajes vía Whatsapp, entre otros a colaboradores y relaciones personales.

Según afirma la investigación, Nisman intercambió "146 mensajes de Whatsapp con periodistas, 99 con modelos y representantes vinculados a la prostitución VIP, 29 con dirigentes del PRO y sólo 21 con sus colaboradores".

Entre quienes cruzaron mensajes con el fallecido fiscal se encontró también Diego Lagomarsino, aunque la charla fue borrada por el propio Nisman, que también eliminó su charla con los periodistas de Clarín Nicolás Wiñazki y Natacha Niebieskikwiat, también con Laureano Pérez Izquierdo de Infobae, además de los dirigentes del macrismo Patricia Bullrich y Waldo Wolff.

Kollman describe que el viernes 16 de enero de 2015 (dos días antes de su muerte), Nisman regresó de un almuerzo con un periodista del diario La Nación y no volvió a salir de su departamento. "Bajó las cortinas, se puso el pijama y no volvió a salir más. Sólo recibió una visita brevísima de su madre", indica el texto.

Ese mismo día 16, el fiscal tuvo un fuerte cruce con su exesposa, la magistrada Sandra Arroyo Salgado, quien le recriminó sus ansias de poder y de acceso a los medios, además de su afición por las prostitutas VIP. También intercambió 80 mensajes con seis chicas y dos representantes; 73 con periodistas; 21 con sus colaboradores y once con los dirigentes del PRO.

Según indica el informe, que toma parte de lo publicado en el libro Quién mató a Nisman, de Pablo Duggan, Arroyo Salgado le escribió: “nuestras prioridades son distintas. Está a la vista que para vos lo importante es la puja de poder y salir en los diarios. Te felicito por haber conseguido lo que querías”.

A esto, Nisman le respindió: "Estoy hecho mierda y vos encima seguís”. Sin embargo, Arroyo Salgado no se amilanó y retrucó: "No te preocupes, ni yo ni mis hijas somos tan basura como para hacer nada. Yo les estoy enseñando a ser felices con poco o con mucho. Para que sean mujeres de bien y para que a los 20 años no tengan que regalarse a un papá de 50 para tener un viaje, un auto, ropa, celular, carteras. Y para molestar, agredir, exponerlas o destratar olvidate de mis hijas. Gracias”.

El sábado 17, los mensajes de Whatsaap mantuvieron una línea similar: 73 de ellos fueron con periodistas, y el resto con modelos y representantes de chicas de la noche. También hubo 8 mensajes con Wolff y Bullrich. Sólo cuatro con sus colaboradores.

Además, por esas horas mantuvo un intercambio de 25 mensajes con Lagomarsino.

Asimismo, la nota de Página 12 remarca que la última presunta acción online del fiscal fue haber leido una nota firmada por el mediático Claudio María Dominguez en el sitio web Infobae sobre un médico norteamericano, Mellen-Thomas Benedict, quien contó su presunto "regreso de la muerte".