El pasado 29, se produjo un hecho trascendente para la vida económica y social del país. En el marco de la invitación del Ministerio de Producción y Trabajo que conduce Dante Sica, se realizó una reunión que contó con las tres entidades que agrupan al sector empresario textil-indumentaria y a los cuatro sindicatos que son su contraparte.

El tema pasaba por aprobar con celeridad el ajuste que el FMI quiere aplicar a los trabajadores argentinos. Como ser el banco de horas, el ahorro o capitalización para las indemnizaciones, la flexibilidad en el pago de aguinaldos y vacaciones en función del trabajo que tenga o no la empresa. O sea la pérdida lisa y llana de las conquistas sociales, parte del salario, dependencia absoluta de las direcciones de las empresas y todo esto a cambio de nada.

Para los empresarios, una vez analizado el costo-beneficio, tampoco les dejaba nada a favor. El hecho de ahorrarse unas monedas con las horas extras es seguir matando el mercado interno ya que a esta altura, a nuestros obreros no le alcanza para comprar un calzoncillo y entonces para que sigamos fabricando tela así resulte más económica, no tendremos quien consuma.

Con la capitalización pasa algo similar, ya que se le descontaría una parte al trabajador y otra al empresario, con lo cual los dos sectores empezamos perdiendo desde el principio.

Terminaba siendo una ecuación “Todos pierden”. Salvo el gobierno que busca rendirle un homenaje al FMI poniéndole el sacrificio Pascual del mercado interno sobre la mesa de este.

Pero les resultó mal, a tal punto que el Ministro ni se asomó porque su presencia tenía que ver con la firma del acuerdo que saldría por DNU, otro más inconstitucional y ya van…

Sica dejò la reunión en manos de su secretario, Lucas Aparicio. Lo destacable de esta jornada y lo que nos tiene que servir como experiencia para las próximas batallas que seguro vendrán, es que sindicatos y empresarios unidos, le dijeron "no" al gobierno. Demostrando una vez más que, la alianza estratégica entre el trabajo y la producción es el único camino posible para salir de esta crisis infame con la que nos quieren empobrecer, liquidar hasta nuestra desaparición definitiva si fuese posible.

Sabemos y soportamos los embates de este modelo pero, no es por el lado del trabajador por donde se debe ajustar, cuando los principales dramas del sector tienen que ver con una apertura comercial indiscriminada y poco inteligente. Con el desplome de un mercado interno raquítico y en vertical caída debido a las perdidas manifiestas de los ingresos reales, tanto de activos como pasivos.

De tasas de interés del sistema financiero confiscatorias que impiden reconstruir el capital de trabajo. Con tarifas impagables, en momentos que la venta se desploma hasta casi su desaparición. Con aprietes impositivos y fiscales que no te permiten respirar y la mayoría de las Pymes están embargadas sus cuentas bancarias o con juicios pendientes.

De todos estos problemas no se habla. Solo de bajar el salario de los trabajadores. Lo que demuestra una vez más, que vamos exactamente en el camino opuesto a una salida posible.

“No nos damos por vencidos ni aùn vencidos”. Aprendimos que podemos enfrentarlos, mañana aplicaremos este conocimiento, esta experiencia en otros sectores, tal que, podamos defender la dignidad, el derecho de nuestro pueblo a trabajar, crecer y ser feliz.

Frente a otras crisis, lo hicimos, sabemos generar trabajo, sabemos convertir este círculo vicioso en uno virtuoso. Sòlo tenemos que lograr cambiar "el modelo" y en eso es necesario comprometer a toda la sociedad.

*Raúl Hutin es empresario textil Pyme, propietario de Scalter SRL. Miembro de Pro Tejer  y vice presidente de la Unión Industrial de Moreno, provincia de Buenos Aires.