La lluvia de inversiones al mejor equipo de los últimos 50 años le está saliendo bien al revés. Tanto que hasta marcas internacionales como las emblemáticas Wrangler y Lee concretaron esta semana el anuncio que habían hecho en febrero último: cierre total de sus locales, salida del país y despido de unos 200 trabajadores.

"La compañía considera que la región Centro y Sudamérica no es prioridad para sus negocios", aseguraron a comienzos de año y el final se estiró hasta ahora, con liquidaciones que llegaron a ofrecer pantalones a 500 pesos.

Los jeans nacidos en Estados Unidos pertenecen a VF Corporation, dueño también de The North Face y otras muchas marcas globales–

"No hay mercado interno. ¿A quién le vas a vender? La crisis textil es muy profunda. El último índice es del mes de noviembre. Hay un 43.7% de capacidad instalada, es decir que de 100 máquinas no están produciendo 56. Las máquinas y las fábricas están paradas. Viene cayendo desde diciembre y enero fue catastrófico. Es preferible irse de vacaciones que mantener abierta la fábrica", dijo por su parte el dirigente textil Raúl Hutil.