foto: archivo
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Doris Wagner es una teóloga alemana de 34 años que pasó casi una década con los hábitos religiosos. Sin embargo, la pesadilla que vivió en las sombras de la Iglesia Católica cuando fue violada por un sacerdote la expulsó de la institución. La vejación ocurrió en 2008 y el abusador fue nada menos que su confesor, Hermann Geissler, quien días atrás renunció a su cargo en la Congregación para la Doctrina de la Fe, aunque se ocupó de desmentir las acusaciones en su contra.

En este contexto, Wagner lanzó la iniciativa Voices of Faith, que busca quebrar el silencio cómplice en torno a los abusos que sacerdotes y obispos llevan a cabo contra religiosas alrededor del mundo.

En diálogo con el portal español ElDiario.es, la exmonja se refirió asimismo al reconocimiento que Francisco realizó en estos días sobre la situación que sufren miles de religiosas.

"Un estudio sugiere que el 40% de las religiosas del mundo han sufrido abuso sexual, un 10% antes de unirse a la vida religiosa y el 30% después"

"Me parece que el reconocimiento debería haber llegado mucho antes", disparó Wagner, aunque dijo también que "es un alivio que haya ocurrido".

"También desearía que el Papa Francisco tome las medidas apropiadas, porque hasta ahora no ha anunciado de qué manera va a lidiar la Iglesia con este escándalo", completó.

"Son mujeres, muchas de ellas jóvenes, idealistas, que hacen voto de castidad porque quieren dedicar sus vidas a Cristo y a su Iglesia, pero que se ven atrapadas en una realidad en la que son explotadas sexualmente por hombres a los que tienen que llamar ´padre´", resumió categórica.

"Ha habido casos de sacerdotes que embarazaron a las religiosas y luego las obligaron a abortar",

"Ha habido casos de sacerdotes que embarazaron a las religiosas y luego las obligaron a abortar", señaló y puso como ejemplo una situación límite sobre "un caso de una monja que murió durante el aborto, y que el mismo sacerdote que había abusado de ella obligó a que el niño abortado presidiera su misa de Réquiem".

En cuanto a la cifra de mujeres abusadas en las iglesias, la misma es terrorífica: "Un estudio sugiere que el 40% de las religiosas del mundo han sufrido abuso sexual, un 10% antes de unirse a la vida religiosa y el 30% después", puntualizó.

El relato del horror

"Entré en la vida religiosa en 2003, a los 19 años. Desde el principio me maltrataron espiritualmente: no se me permitió elegir a mi confesor ni a mi director espiritual. No podía hablar libremente con otros miembros de la comunidad, leer libros... En 2008, el superior masculino de la casa en la que vivía en ese momento (Roma) entró en mi habitación y me desnudó. Aunque le dije que no tenía permiso para hacer esto me tocó y, finalmente, me penetró. Esta experiencia me destrozó. Tardé dos años en contarlo a mis superiores, pero ellos decidieron no actuar. Finalmente, en 2011, pude dejar la comunidad y denunciar el caso ante el Vaticano", contó Wagner a Eldiario.

"El abuso tiene dos causas principales: poder e impunidad, que hay que atajar en todos los niveles de la Iglesia. Las mujeres deben ser reconocidas como iguales a los hombres, tener acceso a los órganos de poder y toma de decisión en la Iglesia. La idealización de la servidumbre femenina tiene que terminar", añadió.