Sociedad

Una fiesta para celebrar el tomate y sumar nuevos cosechadores

La Plata tendrá este sábado la celebración de la cosecha con cocineros que presentarán sus platos en un verdadero show gastronómico.  La productora Isabel Palomo nos contó los secretos que fueron transmitiéndose entre generaciones. 

Todos los años, para esta época, un puñado de productores que viven en el cordón hortícola que rodea a La Plata, la capital de la provincia de Buenos Aires, trabajan frenéticamente para la Fiesta del Tomate platense, que ya va por la XV edición.

El “platense” es toda una variedad de tomate que, cultivado en forma orgánica -sin químicos de ninguna clase- resulta redondo, grande, irregular, con algo único: su sabor, color y, su corta vida.

Esto último, las pocas horas en las que está listo para ser consumido en su forma natural, es la garantía de que este cultivo no tiene ninguna intervención para acelerar, agrandar o conservar el producto.

Y ese es el orgullo de unos pocos quinteros de los alrededores de La Plata que desde hace 15 años -en forma oficial- se juntan para celebrar esta cosecha.

Pero a esta altura, la fiesta del tomate ya es propiedad de la ciudad capital bonaerense, y por eso, el próximo sábado, el encuentro no sólo será exposición y venta de la imprescindible hortaliza, sino la excusa para que cocineros presenten sus platos, shows en vivo, títeres, actividades recreativas y degustación de productos derivados como la clásica salsa o mermeladas de extrema calidad.

SECRETOS DE COSECHEROS

Isabel Palomo, que tiene su quinta en Colonia Urquiza, cerca de Melchor Romero, quien -junto a otros productores- se convirtió en referencia a la hora del tomate orgánico, cuenta que gracias a que “los abuelos italianos, españoles y portugueses guardaron las semillas, hoy podemos hacer esta fiesta”.

Ella agrega que existe un banco en el que están las semillas de otras hortalizas -morrones, berenjenas- que quizás en el futuro se puedan rescatar y cultivar masivamente para, en definitiva, favorecer la salud de la población.

De hecho la fiesta del tomate es un completo éxito porque para la tarde del sábado 16, mucho antes que termine el encuentro, se habrá vendido toda la producción. Y la de otros cultivos, que también estarán a la venta ese día, en el predio de Los Hornos, al que llegan productores, especialistas, cocineros y feriantes, todos ellos consumidores.

“La verdad es que se vende mucho, se vende todo, la gente quiere al producto y se lo llevan todo. Por eso es que necesitamos conseguir más gente que produzca, que se involucre con el cultivo y en lo posible que sean jóvenes. Nosotros estamos viejos, nos duele la espalda, está el que tiene problemas del corazón, a otro le falla la memoria y así andamos” dice entre risas Isabel Palomo.

La productora cuenta a Infonews que se le dice “platense” porque las semillas fueron guardadas por vecinos de esa localidad y que después apareció el tomate híbrido que, asegura, “perjudicó grandemente la cultura y la educación gastronómica que teníamos”.

Y describe que “el platense está en estado natural sin manipulación de la semilla y madura normalmente, tiene corta vida porque hoy está verde, mañana con color y pasado está rojo.Entonces no puede viajar lejos, casi no puede andar por los mercados, ni puede estar mucho en la verdulería, porque se hace blandito ¿quién lo va a querer? Pero tiene algo muy importante que es el sabor, tiene el gusto de un tomate. Fijate que el híbrido es redondito, brilla, lo tirás contra la pared y no se rompe, pero no tienen gusto a nada, es de plástico. Esa es la diferencia que hay entre el tomate platense, en estado natural y el híbrido, el sabor original, dulce con la acidez justa, jugoso, con todas la cualidades que tiene que tener una fruta”.

Una descripción simple y profunda que implica la soberanía alimentaria que es el derecho de los pueblos a decidir qué cultivar, cómo hacerlo y con qué recursos y tecnología, y sin dudas, la producción, la comercialización y la salud de lo que ingerimos en un contexto en el que las políticas alimentarias debieran recibir atención por parte de la sociedad y sus representantes.

Isabel añadió que los productores de tomate orgánico de la capital bonaerense no sólo lo siembran y difunden sus actividades sino que a la semilla “la repartimos a todo el mundo”. La cita es el sábado próximo 16 desde las 10 horas en la Avenida 66 esquina 167 en Los Hornos.

La autora es periodista, especialista en Pueblos Indígenas, Socioambiente y Campesinado. Twitter: @Albafwa

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