Con el lema "Aborto Legal ya; No al ajuste de Macri, les gobernadores y el FMI, Basta de Violencia", miles de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries salieron a las calles de la Ciudad de Buenos Aires y de todo el país en otro 8 de marzo potente, en reclamo de sus derechos.

El Ni Una Menos sigue vigente en una Argentina que desde que comenzó 2019 registró 45 femicidios y en el que hace pocos días dos nenas de 11 y 12 años se vieron forzadas a dar a luz hijos producto de violaciones.

Motivos para marchar sobran y duelen y para parar, muchos más. En este tercer Paro Internacional de Mujeres, la medida quedó limitada por la falta de acompañamiento de la gran mayoría de los gremios, donde la empatía para con el colectivo feminista es casi nulo, salvo contadas excepciones. Para colmo, los gobiernos nacional y porteño anunciaron que descontarían el día a aquellas que se plegaran al paro.

Al ritmo de un feminismo combativo y cada día más presente en la cotidianeidad nacional, miles de personas se movilizaron en la Ciudad de Buenos Aires, que tuvo la Plaza de Mayo como centro de confluencia para luego marchar hacia el Congreso.

A partir de las 17 las adyacencias del Palacio Legislativo contraron reclamos contra los femicidios, lesbicidios, transfemicidios, travesticidios, acoso, violaciones, discriminación laboral y toda forma de explotación y violencia contra las mujeres, lesbianas, travestis y trans. Y por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, una batalla que no terminó.

Entre las reivindicaciones que se agitaron durante la jornada se destacó también "la implementación efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral en todo el país", la reivindicación del colectivo LGBTI y la eliminación de todas las formas de violencia cis heteropatriarcal. Además, se bregará por la separación entre Iglesia y Estado.

También hubo numerosas movilizaciones en el interior del país, sobre todo en centros neurálgicos como Rosario, Córdoba y Mar del Plata, entre muchos otros.