Política

Continúa la persecución sindical en el Ingenio San Isidro

El titular del gremio denunció que los nuevos dueños presionan a los trabajadores para que se desafilien del sindicato. Harán la denuncia ante la OIT.

El titular de gremio del Ingenio San Isidro, Mariano Cuenca, denunció presiones de los dueños de la empresa para que los trabajadores se desafilien del Sindicato de Obreros y Empleados del Ingenio San Isidro (SOEASI) y así poder reemplazarlo luego por un pseudo sindicato armado y dirigido por ellos.

En enero de 2018, la multinacional peruana Gloria decidió cerrar el ingenio sin previo aviso dejando en la calle a 730 trabajadores de los 1.300. Sin declarar el Proceso Preventivo de Crisis dejó a la localidad de Campo Santo en Salta con la mayor fuente de trabajo clausurada.

Se realizaron marchas en la provincia, hubo movilizaciones en todo el país, así como documentos elaborados por diputados de la Nación en defensa de las fuentes laborales.

Finalmente, se logró que el grupo tucumano encabezado por los empresarios Diego Ruiz y Rocchia Ferro, el rey del biodiesel, se hicieran cargo de la continuidad de la azucarera.

Pero al asumir la conducción del la misma, dejaron fuera de la planta a 600 trabajadores más aplicando una reforma laboral de hecho.

Hoy, los trabajadores denuncian que la empresa comenzó a amenazar a los trabajadores verbalmente con el desempleo inmediato si no se abandonan el SOEASI. Con este texto hacen circular un telegrama que promueve la desafiliación del mismo, lo que implicaría la desaparición legal y efectiva de esta entidad cuya comisión directiva tiene mandato hasta el 2021.

Para Cuenca “la voracidad de ciertos grupos adinerados no sólo va por los empleos y el crecimiento de sus tasas de ganancia a costa de la miseria de los trabajadores, sino por las propias organizaciones sindicales en general, ya que de prosperar este intento de hacer desaparecer al SOEASI, constituiría un precedente peligrosísimo para el conjunto del movimiento argentino”.

Además “implicaría una reducción de derechos adquiridos por la democracia argentina, una suerte de dictadura de nuevo tipo liderada por capitales insensibles amparados en políticas que ya pasados tres años y medio todos los argentinos conocemos y padecemos”.

Los titulares del sindicato harán la denuncia en la justicia argentina y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con sede en Ginebra.


 

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