El lunes llega con dos nuevos aumentos. Por un lado comienza a regir el alza de 50% para el impuesto a los combustibles que el Gobierno dispuso en dos etapas: marzo y abril. Además, empezará a regir otro tarifazo en el gas, que reconocerá a las petroleras que producen un tipo de cambio de $41,97 por lo que vendan hasta el 30 de septiembre.

En lo que hace a los combustibes, esta mitad del aumento decretado será menor que en marzo, en especial para el caso del gasoil porque este mes ya se está pagando el 100% del gravamen a la emisión de dióxido de carbono.

Así se le reconocerá a las petroleas productoras de gas una cotización 11,3% más alta que la considerada en las tarifas vigentes, pero para las productoras significa un precio del dólar más bajo al de ayer y al que puede esperarse a medida que se acerquen las elecciones, lo que puede acentuar el mal humor de estas empresas con el Gobierno.

De este modo las naftas subirán $0,4268 y el gasoil $0,2538 por litro, ya descontada la parte del biocombustible porque no está gravada.

Se presume las petroleras ofrecieron gas a las empresas distribuidoras a un costo superior a u$s7 por el 30% del producto que faltaba adquirir para el invierno, tras la subasta que realizó el gobierno nacional en febrero.

Lo que todavía no se sabe es si el ENARGAS validará ese precio para el gas contratado en el último mes, siendo que en caso de que lo haga, el aumento en las tarifas del público será mayor al 30% con que el Ejecutivo viene insistiendo.

Además, el ENARGAS y el Gobierno deben definir si mantienen el índice de precios mayoristas (IPIM) para el ajuste de los ingresos de transportistas y distribuidoras. El acumulado del semestre septiembre-febrero fue del 38,5%.