Hospital Eva Peron, de Tucuman (foto gentileza: La Gaceta)
Hospital Eva Peron, de Tucuman (foto gentileza: La Gaceta)

La justicia de Tucumán decidió en un fallo inédito que la beba, que nació luego de que se le negara el acceso a una interrupción legal del embarazo, a la niña de 11 años que había sido violada en Tucumán por la pareja de su abuela no sea anotada como su hija. La pequeña, que murió a los diez días sí había sido inscripta de esa forma en el Hospital Eva Perón.

La decisión de la jueza Civil en Familia y Sucesiones V Valeria Brand se basó en que la niña “no tuvo voluntad procreacional ni vocación de maternar”. En ese sentido, la magistrada declaró a Página 12 que “jamás podría figurar en ningún caso como progenitora. Fue una niña con un embarazo no deseado, producto de un abuso sexual que expresó su voluntad de interrumpir legalmente esa gestación forzada”.

En ese sentido, la jueza indicó que no halló “antecedentes” en Argentina de una resolución judicial similar del fallo que se fundamenta en el interés superior de la pequeña y en tratados internacionales de derechos humanos, que fueron incorporados a la Constitución Nacional en la reforma de 1994.

“Debe tenerse a Lucía como una persona gestante sin voluntad procreacional, carente de toda intención de maternar por lo cual la inscripción del eventual nacimiento de esa neonata no puede ni debe reflejar otra circunstancia distinta”, dice el fallo.

En la sentencia, la juez también destaca que el “interés superior de la niña debe resguardarse no sólo desde la faz de la Salud Pública (habiéndosele facilitado la práctica de la Interrupción Legal del Embarazo en el nosocomio público donde se encontraba alojada), sino también y fundamentalmente desde la faz administrativa: a fin de evitar la re-vulneración de los derechos de la niña en tanto haber resultado víctima de un delito infamante con una de las secuelas más lacerantes para su edad y grado de madurez”.

En ese sentido, explica que entre las medidas administrativas que deben considerarse “de estricto e ineludible cumplimiento” se encuentra la de inscribir el nacimiento y posterior defunción de “la neonata” que sobrevino a partir de la práctica quirúrgica de I.L.E. a la que fuera sometida la niña. “Dichas inscripciones, si bien deben reflejar instrumentalmente el nacimiento de la neonata y su posterior deceso, no deben contener dato alguno que implique o del que pueda surgir vinculación de maternidad alguna respecto a la niña” Lucía, dice la sentencia. En el fallo figuran las iniciales verdaderas del nombre de Lucía pero este diario las omite para resguardar su identidad.

Brand reveló que tuvo que encontrar una solución a dos derechos en colisión: “el de la neonata a tener una inscripción registral como persona y el de reserva de identidad de Lucía que nunca decidió maternar”.