Padres, alumnos y docentes del jardín del Hospital Ramos Mejía celebraron la reapertura de la sala de lactarios de la institución tras una decisión judicial que impidió que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la cierre.

Después de un acto en el que la comunidad educativa del jardín del barrio porteño de Balvanera entonó las estrofas del Himno Nacional, los directivos del establecimiento descubrieron una placa con la leyenda “Luchar tiene sentido”.

Luego, las docentes cortaron una cinta de inauguración realizada con decenas de chupetes frente a 40 bebes que, distribuidos en dos turnos, concurrirán desde hoy a la sala de lactarios.

“Este es un logro de toda la comunidad educativa, los padres se movilizaron mucho y tuvieron muchísima participación, por eso nos llena de orgullo presenciar este acto”, dijo Eduardo López, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE).

Asimismo, remarcó que “la educación temprana es clave para el desarrollo posterior del niño, durante los primeros cinco años de vida aprendemos a aprender, por eso en muchas sociedades se profundiza la educación temprana”.

El año pasado el gobierno de la Ciudad anunció que la Escuela Infantil N° 6 del distrito escolar número 6, conocida como jardín maternal del Ramos Mejía, iba a ser trasladado a otro edificio y habilitó la inscripción de todas las salas menos la de lactarios, a las que concurren niños entre los 45 días y el año de edad.

En ese momento miembros de la comunidad educativa iniciaron acciones legales que finalizaron en marzo de este año cuando el juez Marcelo López Alfonsín, titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo 18, emitió un fallo que ordenó la reapertura inmediata del lactario para lo que era necesario habilitar la inscripción.

La orden judicial instó al Ejecutivo local a que “arbitre los medios necesarios a fin de proceder a la apertura inmediata de la inscripción de vacantes” y remarcó que el artículo 24 establece que la Ciudad “asume la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal, laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de los 45 días de vida hasta el nivel superior”.

Además de la lucha en la justicia, miles de padres, vecinos y ex alumnos del Jardín del Hospital Ramos Mejía realizaron actividades de difusión del conflicto y festivales para generar apoyo y adhesión de distintos sectores sociales.