Netanyahu hace la plancha hasta que se resuelvan los casos por corrupción que le atañen
Netanyahu hace la plancha hasta que se resuelvan los casos por corrupción que le atañen
La clara victoria del bloque de la derecha en las elecciones israelíes del martes garantiza a Benjamín Netanyahu un inicio de legislatura plácida.
 
El gran obstáculo lo tendrá que superar hacia finales de este año. Primero, en julio, Netanyahu tendrá una audiencia con el procurador general, Avichai Mandelblit, quien unos seis meses después decidirá si es preciso imputar a Netanyahu por alguno de los tres casos de corrupción que se están investigando.
 
Otros dos casos de corrupción que salpican al primer ministro siguen siendo investigados por la policía, lo que indica que Netanyahu podría ser imputado en un futuro próximo por alguno de esos cinco casos.
 
En Israel se habló con intensidad durante la campaña de lo que aquí se denomina la "ley francesa", y que consistiría en pasar una ley en la Kneset que diera inmunidad al primer ministro mientras desempeña el cargo.
 
Aunque Netanyahu dijo durante la campaña que no está interesado en esa ley y que ni siquiera piensa en ello, algunos de los diputados del Likud podrían iniciar un proyecto de ley en esa dirección.
 
En otro frente, está previsto que en las próximas semanas la Casa Blanca presente su traído y llevado "acuerdo del siglo" con los palestinos, un acuerdo que preparó Jared Kushner, el yerno del presidente Donald Trump, en colaboración con Netanyahu.
 
Como se trata de un acuerdo a la medida de Israel, todo indica que los palestinos lo rechazarán. "Las ideas nuevas de Kushner son las viejas ideas de Netanyahu", dicen los palestinos.
 
Según el Canal 12 de la televisión hebrea, Netanyahu aprovechará el rechazo de los palestinos para anexionar a Israel partes de la Cisjordania ocupada, una promesa que hizo el pasado fin de semana.
 
Un dato significativo es que en los resultados de las elecciones del martes, la derecha, la extrema derecha y los partidos ultraortodoxos judíos, cuentan aproximadamente con los mismos diputados que en la pasada legislatura.
 
Es más, el bloque de la derecha obtuvo más votos si se tiene en cuenta que varios partidos de la extrema derecha han obtenido algo menos del 3,25 por ciento de los votos necesarios para entrar en la Kneset.
 
Partidos como la Nueva Derecha de Naftalí Bennett y Zehut (Identidad) de Moshe Feiglin todavía aspiran a entrar en la Kneset cuando se recuenten los votos de los soldados.
 
Netanyahu cuenta por lo tanto con una holgada mayoría. Por supuesto, tendrá que maniobrar con unos y otros de sus aliados pero la nueva legislatura se le presenta como muy a mano para no tener problemas especiales, fuera de las imputaciones por corrupción. (Sputnik)