La bahía de Halley, lugar elegido cada año por los pingüinos Emperador para reproducirse, es un silencioso testigo de la tragedia. Cientos de crias murieron ahogadas como consecuencia del deshielo de la zona por un aumento en las temperaturas consecuencia del cambio climático.

Todos los años llegan al lugar entre 16 y 25 mil parejas de pinguinos al mar de Weddell en la Antártida, para anidar en una de las colonias más grande del mundo. Pero la zona viene registrando cada vez menos efectividad ya que muchas de las crías mueren al quebrarse el debil hielo y caer a las aguas heladas.

Los pichones que aún no han mudado sus plumas, poseen alas frágiles y sus pulmones no terminaron de desarrollarse terminan ahogados al caer en el mar. Phil Trathan, jefe de biología de conservación en el organismo British Antartic Survey, aseguró: Nunca habiamos visto un fracaso de reproducción a esta escala en 60 años" Y agregó: "Es inusual tener un fracaso total de reproducción en una colonia tan grande".

El organismo realizó un informe en el que advirtió que este año el panorama no va a mejorar,por lo que se espera un fracaso irreparable en la reproducción y preservación de esta especie. La necesidad de medidas para combatir el cambio climático se manifiesta urgente frente a esta y otras situaciones que enfrenta el planeta.