Electrolux
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Una patota de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) agredió a despedidos de Electrolux a patadas este miércoles en las puertas de la planta y se investiga la muerte de Edgardo Benedetti de 50 años, empleado de Cym Materiales, quien concurrió como el resto de las orgaizaciones a solidarizarse. 

De inmediato los despedidos de la fábrica en Rosario llamaron con urgencia a todas las organizaciones de mujeres, de DDHH, políticas y sociales a que vayan al acampe para solidarizarse.

“Con métodos hostiles, como grupos de choque, la UOM busca resolver con la fuerza e ilegalmente lo que el juez determinó que es un problema laboral”, dicen en un comunicado las y los trabajadores que estan pelendo por sus puestos de trabajo.

La CTA Autónoma expresó su total solidaridad y exigió el cese de la criminalización de la protesta, la anulación de la hostilidad gremial y la reincorporación inmediata de los despedidos.

“La UOM está montando una provocación contra sus propios afiliados despedidos, tratando de echarlos del acampe en el que defienden sus puestos de trabajo. Con métodos hostiles, como grupos de choque, quieren resolver por la fuerza e ilegalmente lo que el juez determinó que es un problema laboral. Basta. Pedimos que nos acompañen. La UOM tiene que representar a los trabajadores. No a la empresa. El viernes hay audiencia y pediremos la reincorporación”, detallaron los despedidos de Electrolux que acampan desde el 29 de abril en la planta de Batlle y Ordóñez al 3400", señalaron.

“Agotada la línea legal, abierta la ministerial, el sindicato ataca a los despedidos y despedidas. Se replican mecanismos nefastos de construcción gremial para no hacer frente a los verdaderos enemigos y operar en defensa de las patronales. Desde la CTA-A nos solidarizamos con los despedidos y despedidas de Electrolux, que tras ganar una batalla en el poder judicial, ahora deben confrontar contra el gremio que debería representarlos.”, expresaron desde la CTA Autónoma Rosario.

El conflicto en la fábrica del sudoeste rosarino evidenció nuevamente la profunda trama que se esconde detrás de los despidos. Primero, la pata sindical, con la UOM suscribiendo un acuerdo con la empresa para futuros despidos el día que fue cesanteada esta última tanda de trabajadores, que acumulan cien en lo que va del año.

En el comunicado la CTA dice que la Policía de Investigaciones (PDI) intervino en el acampe y requisó a quienes acampan por sus puestos laborales y denunció que PDI ingresó a una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia a notificar a trabajadores de las imputaciones. 

Posteriormente, se filtró un audio de una conversación mantenida por una fiscal que tiene historial en criminalizar la protesta social: Valeria Haurigot. La controvertida funcionaria que imputó a 14 obreros por “sabotaje y usurpación por turbación”.

El juez Hernán Postma, si bien aceptó la imputación por “sabotaje y usurpación por turbación”, no hizo lugar al pedido de mover a los empleados del predio hasta que finalice el conflicto laboral en el Ministerio de Trabajo.