Sociedad

Ulanovsky presentó “En otras palabras”, un libro para pensar el periodismo hoy

El periodista presentó en la Feria del Libro su nuevo trabajo en el cual entrevistó a 35 periodistas jóvenes. Las regalías de las ventas serán cedidas a La Garganta Poderosa.

En un momento difícil para el país y los medios, el reconocido periodista Carlos Ulanovsky se atrevió a publicar su nuevo libro “En otras palabras. 35 periodistas jóvenes (entre la grieta y la precarización)”, que significa un aporte valioso para pensar el presente de una profesión amenazada. Rodeado de amigos, familia y muchos de los y las trabajadoras de prensa que entrevistó para esta publicación, el martes pasado lo presentó en la Feria del Libro. Las regalías de las ventas serán cedidas a La Garganta Poderosa.

“Hice un libro que nadie me pidió, salvo mi deseo. Osea, eso que todavía me calienta llamado periodismo. Lo que quería era que saliera como una humilde contribución a lo que es el momento del periodismo”, explicó Ulanovsky frente a una sala repleta. En la mesa lo acompañaron la periodista Nora Veiras y el sociólogo Luis Alberto Quevedo, quienes desmenuzaron un libro que muestra un escenario desolador pero, a su vez, nos permite conocer qué piensan y cómo trabajan los y las jóvenes que hoy hacen periodismo.

El libro parte de una hipótesis: el periodismo argentino, en general, atraviesa una etapa de baja o muy baja creatividad. Para buscar posibles respuestas, construyó un abanico de entrevistadxs amplio. Algunos trabajan en medios tradicionales como La Nación, Página 12, Radio Con Vos o C5N. Otros lo hacen desde medios autogestivos como El Destape Web, Tiempo Argentino o Agencia Presentes. No podían faltar los freelanceros, quienes realizan colaboraciones en diferentes medios. Esta diversidad nos permite conocer las vicisitudes que atraviesan hoy y redescubrir una realidad que solemos olvidar: la mayoría de lxs periodistas no trabajan en medios que los representan 100 %. En general sucede lo contrario.

Según lxs panelistas, la precarización fue un denominador común en cada entrevista del libro. La mala paga obliga a conseguir más de un trabajo y ante la política de los medios de reducir su plantilla fuerza a lxs periodistas a multiplicarse. “En el periodismo se registra (la precarización) en una multitarea, en la imposibilidad de profundizar en los temas, en dejarse llevar en la tentación de hacerlo más atractivo pero menos profundo”, señaló Veiras.

Para Quevedo, lxs entrevistadxs no se limitan a confeccionar una lista de quejas. Si bien las hay, comentan sus estrategias para intentar sortear las dificultades. Algunos encaran proyectos cooperativos, otros utilizan las redes sociales para difundir sus trabajos o generar comunidades alrededor de ellos o ellas que les dé una independencia mayor. “Es una precarización en el sentido de la pregunta casi cómo se hace periodismo hoy, en qué medios se escribe, cómo se escribe, cuáles son los trayectos posibles, cómo se pueden imaginar ellos mismos”, afirmó Quevedo.

Quizás uno de las cuestiones más interesantes del libro es el análisis acerca de cómo los afectó la denominada grieta. Tanto Veiras como Quevedo señalaron que es un fenómeno que afecta a lxs entrevistados de diferentes maneras, pero que no se paran frente a él en los términos que suele pensarse. No se ponen en una lucha de supuestos bandos (kirchnerismo-antikirchnerismo) enfrentados a muerte. Desconfían de ese supuesto binomio. Para algunos existe desde siempre y da cuenta de una desigualdad estructural de nuestro país. Para otros es un negocio del que se benefician algunos. Sí afirman que no creen en la tradicional objetividad que pregonaba el periodismo del siglo XX. En este sentido, valoraron la experiencia de la diezmada Ley de Medios. Si bien el macrismo la anuló con un decreto de necesidad y urgencia, desde su sanción en 2009 generó un debate sobre el periodismo y los medios que atravesó a la sociedad y dio como saldo positivo lectores y audiencias más activas y exigentes.

Ulanovsky, con más de cincuenta años de profesión, estaba satisfecho y feliz de haber logrado publicar este libro. Agradeció a todas las personas que lo ayudaron a concretarlo y en vez de hablar de su trabajo llamó a las y los entrevistados presentes para que digan unas palabras. Estos no podían creer que Ulanovsky los hubiera convocado para reflexionar sobre este presente. Todxs remarcaron su humildad y generosidad. He aquí una de las claves de un libro que permite pensar y proyectar futuros mejores. Su autor abrió una puerta para imaginarlos en un tiempo de retrocesos. Todo un mérito.

“Es un libro que deja esperanza”, afirmó Veiras. La misma sensación sintió Quevedo al leerlo: “el periodismo parece ser una profesión difícil de ejercer, que empobrece a la gente, que tiene poco glamour, pero parece ser maravilloso hacerlo. Hay una pasión puesta ahí”.


 

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