El cuestionado dibujante Nik, famoso por plagiar impunemente obras de sus colegas, tuvo este lunes un novedoso episodio en su carrera, que colocó al diario La Nación en un conflicto con Tarjeta Naranja.

Tal vez con intención de ganarse la simpatía de esa empresa, el cuatrero del humor utilizó la imagen comercial y el logo de la tarjeta en una viñeta presuntamente cómica.

El problema fue que, además del uso indebido y no autorizado de la marca, la empresa le endilgó haberla involucrado en un mensaje que no está en línea con los valores que profesa. En efecto, la pieza "humorística" tiene un claro contenido misógino, lo cual molestó por partida doble a Tarjeta Naranja.

A través de las redes sociales, la compañía informó: "Todos los que hacemos Naranja queremos aclarar que no tenemos relación alguna con la publicación de hoy de @Nikgaturro. Ya solicitamos vía legal que se elimine, por oponerse a nuestros valores y utilizar nuestra identidad sin consentimiento alguno".

El dibujante, como ocurre ante cada denuncia de plagio, optó por mantener el silencio y no realizó ningún tipo de descargo.