La opción convencional cuando se requiere dinero de inmediato sería pedir un préstamo a un banco. Se trata de una alternativa que, por diferentes razones, no siempre es posible. Por una parte, los requisitos establecidos por la banca suelen ser bastante exigentes y, por otra, los plazos para disponer del dinero tienden a ser demasiado amplios, sobre todo si se trata de una urgencia.

Llegados a este punto, si se descartan las entidades bancarias, ¿qué opciones nos quedan? La respuesta es que muchas, puesto que la oferta actual de créditos rápidos online no deja de aumentar con el paso del tiempo. Sin embargo, y precisamente por esa abundancia de opciones, es importante saber dónde acudir: una toma de decisión a la que nos pueden ayudar enormemente los comparadores de créditos online. Como punto de partida, es muy importante que la entidad crediticia a la que recurramos cuente con las garantías de la Asociación Española de Micropréstamos.

La Asociación Española de Micropréstamos es una asociación profesional compuesta por la práctica totalidad de empresas que operan en el sector nacional, junto con otras organizaciones sectoriales más generalistas y otras asociaciones europeas. Su misión es proteger al sector, tanto a las compañías crediticias como a sus clientes, para lo cual ofrecen asesoramiento y formación a sus miembros, organizan foros de debate y, sobre todo, se rigen por un Código de Buenas Conductas bajo el cual han de operar las diferentes entidades adheridas.

¿Cómo solicitar un préstamo rápido?

Una vez que nos hayamos decantado por uno de los préstamos rápidos presentes en el mercado y tras verificar la fiabilidad de la compañía en cuestión, tendremos que pensar cuánto dinero vamos a pedir y en cuánto tiempo queremos devolverlo. A través de nuestro móvil, ordenador o Tablet, y desde la propia página web de la entidad, podremos calcular el importe a abonar cada mes, pudiendo variar los plazos según nuestra capacidad de pago.

A partir de ahí todo es aún más sencillo. Una breve toma de datos, el requisito de disponer de un DNI o NIE en vigor, así como una cuenta bancaria en España, es todo lo que necesitamos. Tras un rápido estudio de la viabilidad de la operación, recibiremos el ingreso en cuenta, en algunos casos en cuestión de minutos. Sin avales, sin interminables envíos de documentación ni esperas innecesarias.

Minicréditos: la opción para salir de un apuro momentáneo

 

Para los apuros puntuales que no requieren de una gran suma de capital, por su parte, existe una opción cada vez más demandada: los mini créditos. A través de ellos podemos disponer de cantidades entre 50 y 800 euros en apenas 10 minutos, a devolver eso sí en plazos que suelen ir de los 20 a los 40 días.

La novedad de este producto reside en el hecho de que, anteriormente, no existía ninguna vía para cubrir este tipo de necesidades a corto plazo. O, al menos, ninguna vía transparente, segura y rápida, que son los rasgos de esta forma de obtener dinero casi al instante y olvidar las preocupaciones generadas por esas facturas atrasadas.

¿Préstamos con ASNEF?

No son pocos los que piensan que el hecho de que sus datos se encuentren en el fichero de Asnef, o en cualquier otro registro de morosidad como RAI o CIRBE, supone de por sí un impedimento definitivo a la hora de solicitar financiación. Sin embargo, esto no es así del todo debido a que la mayoría de compañías crediticias, siempre que el importe a deber se encuentre dentro de unas cantidades razonables y que dicha deuda no se haya contraído con un banco o una entidad financiera, no ponen impedimentos al respecto.

A la hora de conceder este tipo de préstamos con ASNEF, se suele realizar un análisis específico de cada situación, evaluando los ingresos percibidos, el importe adeudado y la capacidad de pago actual. De esta manera, aunque en un principio las entidades cuenten con unos requisitos y cantidades establecidos, si las circunstancias particulares lo permiten, suelen ser bastante flexibles.

Sea cual sea la financiación que se requiera, insistimos una vez más en consultar previamente la fiabilidad de la compañía elegida y asegurarnos de que estamos en buenas manos. Las condiciones han de ser claras, sin cláusulas abusivas ni requisitos ocultos. Y ante la más mínima sospecha, pensemos que la variedad de elecciones es amplísima. Además, la rápida forma de valorar cada una de un simple vistazo que nos ofrecen los mejores comparadores de préstamos nos lo pone muy fácil a la hora de escoger las mejores oportunidades.