¿Por qué la Televisión Pública no emite noticieros los fines de semana?
¿Por qué la Televisión Pública no emite noticieros los fines de semana?

El gerente de la TV Publica y presidente de FOPEA acaba de vomitar por Facebook una serie de descalificaciones no solo contra los delegados de SiPreBA sino contra todos los compañeros y compañeras del noticiero que le ponen su cuerpo y su voz a cada comunicado que emitimos en formato video.

En primer lugar sería bueno que en vez de escribir por redes sociales Sclauzero discuta estas cuestiones con los trabajadores, a quienes no recibe hace meses pese a nuestros intentos y pedidos de reunión casi diarios (que constan en actas).

El convenio de prensa sostiene que las horas trabajadas los francos se pagan al 200%. Sclauzero quiere liquidar el convenio y el Estatuto del Periodista. En su relato omite lo más importante: la paritaria cero (0% de aumento) en 2017 y 2018 con inflación de 25% y 47,6% respectivamente. Además, la quita del artículo 71 de nuestro salario, un ítem que se paga en toda la actividad. En ese marco de ataque, ahogo económico y extorsión, Sclauzero pretende que modifiquemos francos o aceptemos “franqueros” para hacer nuestro trabajo, es decir que nos flexibilicemos aún más de lo que ya lo hizo su gestión.

A Sclauzero no le interesa el federalismo ni adaptar el trabajo a las nuevas tecnologías. Por eso no promueve coberturas en el país y por eso desoyó cada una de nuestras propuestas tendientes a regular y capacitarnos en el manejo de nuevas herramientas laborales como los drones, que nuestros compañeros hacen en paralelo a su actividad laboral en el canal, ya que la empresa les da la espalda.

Su gestión no invirtió un peso en capacitación de personal ni en la renovación tecnológica de equipamiento, pese a nuestros persistentes pedidos. Los “altísimos viáticos” (que son los que plantea el convenio) no parecían importarle cuando cubríamos en cada provincia la actividad de Hernán Lombardi durante 2016 y 2017. Pero sí eran un problema para viajar, por ejemplo, a Esquel por el caso Santiago Maldonado, a donde solo fuimos una tarde por iniciativa del equipo periodístico que cubría el mundial de snowboard que inauguró Lombardi en Bariloche.

La TVP no trabaja con el mismo personal desde 2016. El 20% de nuestros compañeros y compañeras fueron empujados a aceptar un retiro forzado y una jubilación anticipada. Endeudados y sin poder llegar a fin de mes por la situación económica a la que nos sometió su gestión, la indemnización fue la única opción para que sus familias sobrevivan. No eligieron eso, no tenían otra opción.

Los comisarios políticos que llegaron esta semana lo hicieron por un decreto firmado por el vicepresidente de RTA que viola una ley nacional, la 26522 (vigente, mal que le pese a Sclauzero). Esos comisarios políticos vinieron a ocupar el lugar de nuestros compañeros expulsados.

La denuncia de censura y persecución la hacemos no solo los trabajadores y trabajadoras del noticiero sino también numerosos organismos de derechos humanos, encabezados por Norita Cortiñas, que estuvo el miércoles en nuestra Asamblea. En nuestra conducción sindical hay compañeros que sufrieron la cárcel y la represión de la dictadura. Podemos hablar de aquellos años sabiendo distinguir con lo que sucede en la actualidad pero nunca omitiendo la censura y la proscripción actual, que es lo que Sclauzero pretende.

Venezuela: es altamente llamativo la doble vara que utilizan Sclauzero y la gerenta de recursos humanos Marisa Piñeiro, quienes permiten que conductores llegados con su gestión hagan formulaciones como “la dictadura de Maduro”, “el régimen” o “la tiranía” pero piden descargos ante un zócalo que dice “intento de Golpe” o una presentación en donde se menciona a Guaido como “el autoproclamado Presidente”. Los medios más diversos a nivel mundial han utilizado unos y otros términos. Lo que nuestros compañeros y compañeras hacen es informar, no dar opiniones subjetivas. Pero sería bueno que Sclauzero, en lugar de abrir sumarios, plantee estas discusiones en la redacción y explique a los profesionales la línea editorial, cosa que no ha hecho nunca.

Pero no hablemos sólo de Venezuela, en donde Sclauzero y Piñeiro cometieron una aberración que viola el derecho constitucional de libertad de expresión. Previamente nos censuraron de la web, donde los periodistas del noticiero no pueden publicar y donde tampoco se publican las noticias que se emiten por la pantalla.

Sclauzero detesta a los trabajadores, al convenio y a las leyes laborales. A esta altura está claro. Es el mismo que el 18 de diciembre de 2017, mientras una represión salvaje atacaba a manifestantes y a periodistas con decenas de balazos de goma, brindaba con Patricia Bullrrich. Es el mismo que planteó que en la redacción del noticiero hay que estar “con el cuchillo en la mano” porque según él tenemos “un perfil de empleado público”, “gente que no han tenido formación ni exigencia profesional para hacer determinados contenidos”, “gente radicalizada que pertenece a La Cámpora o que ha tenido una gran militancia política con el gobierno anterior”.

Están a la vista nuestros comunicados y nuestra conducta con la gestión anterior y durante toda nuestra historia pero rechazamos de plano el macartismo, la persecución política e ideológica y el ataque a la libertad de expresión.

Por último, el noticiero actual de la TV Publica deja mucho que desear en lo que hace a pluralidad y contenidos, a pesar del esfuerzo de nuestros compañeros y compañeras. Sin ir más lejos, hoy no cubrimos los actos oficiales por el aniversario de la Revolución de Mayo, tampoco estuvimos esta semana en San Miguel de Monte y así podemos mencionar decenas de ejemplos. Los invitamos a ver nuestras ediciones y comprobar la verdad.

Comisión Interna de SiPreBA- TV Pública