Masacre de San Miguel del Monte: los policías detenidos se negaron a declarar
Masacre de San Miguel del Monte: los policías detenidos se negaron a declarar

Los ocho policías que fueron detenidos por la muerte de cuatro jóvenes luego de una persecución en la localidad bonaerense de San Miguel del Monte se negaron a declarar este sábado ante el fiscal de Cañuelas Lisandro Damonte, informaron fuentes judiciales. La audiencia tuvo lugar en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Cañuelas.

Siete de los acusados habían sido citados a indagatoria y ahora falta que sea convocada la oficial Melina Blanco, lo cual ocurriría en los próximos días.

A los cuatro les imputó los crímenes de Camila López (13), Danilo Sansone (13), Carlos Aníbal Suárez (22) y Gonzalo Domínguez (14), que murieron cuando el Fiat Spazio en el que viajaban chocó contra un acoplado de un camión mientras eran perseguidos y atacados a balazos por los efectivos.

A cuatro de los efectivos los acusó, además, de "homicidio doblemente agravado en grado de tentativa" en perjuicio de una adolescente de 13 años que también viajaba en el auto y que hoy permanecía internada en grave estado en el hospital de Florencio Varela.

En tanto, Garmendia imputó al oficial subinspector José Alfredo Domínguez y a los oficiales Cristian Righero y Juan Gutiérrez por los delitos de encubrimiento agravado y falsedad ideológica de instrumento público.

Para los investigadores, la policía observó todo, aunque luego firmó un acta en el que se habrían falseado las circunstancias por las que murieron los jóvenes.

La oficial Melina Blanco, de 25 años, se presentó espontáneamente el sábado en la fiscalía y manifestó que quería declarar porque había participado en el procedimiento, pero ello no figuraba porque sus superiores le dijeron que “era nueva”. Entonces, se dispuso su aprehensión y la joven entregó su arma reglamentaria y su teléfono a personal de Gendamería que realiza los peritajes en la causa

Luego, quedó desafectada de la fuerza de seguridad, con lo que se sumó a los 14 policías apartados por su presunta relación con los hechos ocurridos en la madrugada del lunes último.

Según el procurador general bonaerense, Julio Conte Grand, en la causa está acreditado que en el procedimiento participaron tres móviles en los que había en total ocho policías y que desde uno de ellos se dispararon dos armas.

Los peritajes balísticos acreditaron que la pistola de la cual salió el proyectil que hirió a uno de los chicos era un arma de las secuestradas a los policías y que una de las víctimas tiene un orificio de un proyectil calibre 9 milímetros.

Además, se encontraron cuatro casquillos de bala que se corresponden con el arma de otro de los efectivos. Los investigadores intentan aún determinar cuál fue la motivación para que los policías persiguieran a los jóvenes, aunque familiares del conductor aseguraron que era habitual que lo siguieran luego de que en una oportunidad un comisario le pidió una coima de cuatro mil pesos para no secuestrarle el auto.