Bochorno en Embalse

El gobierno que había llegado al poder con el discurso de la república, la tolerancia, el diálogo y el cierre de la grieta política en Argentina, finalmente se transformó en una maquinaria de agrandar las diferencias y de instalar la discrecionalidad institucional como una de sus características centrales.

Este lunes, el intendente de Embalse, en Río Tercero, Federico Alessandri, fue dejado afuera de un acto oficial encabezado por el presidente Macri en el marco de su gira de inauguración de obras como parte de su campaña electoral. Lo único que quería el jefe comunal era reclamar por la forma en la que el Poder Ejecutivo nacional dio la espalda a su ciudad al haber abandonado los hoteles de la Unidad Turística Embalse, dependientes del Estado nacional.

El acto en cuestión fue una recorrida del jefe del Estado por la Central Nuclear de Embalse, recientemente repotenciada.

En uno de los accesos a través del cordón policial que rodeaba la visita del Presidente Alessandri quiso ingresar con un texto que quería entregarle al mandatario, frente a lo cual fue frenado por la custodia, que le indicó que "cumplía órdenes".

"La reactivación de UTE, debería ser el tema primordial en su agenda de visita a nuestro pueblo, porque implicaría la activación laboral, el sustento diario, el progreso y el desarrollo tanto para Embalseños como para Calamuchitanos", puntualizó el intendente en redes sociales hablándole a Macri, con quien finalmente no pudo hablar.

"Desde Embalse seguiremos promoviendo diálogo y federalismo. Queremos ser escuchados", apuntó también, al tiempo que remarcó: "Nos pone triste el ninguneo. Nos pone triste la destrucción que su gestión, Presidente Macri, hace de nuestra historia y de nuestra identidad".