Más de la mitad de los niños argentinos son pobres y en el Conurbano la cifra es del 63%
Más de la mitad de los niños argentinos son pobres y en el Conurbano la cifra es del 63%

No hay tregua para los más pobres en Argentina. El proceso iniciado hace casi cuatro años fue ampliando la miseria y los últimos datos del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA lo confirma en su último informe: el 51,7% de los niños y niñas del país son pobres y el 10,2% indigentes. El dato es enorme, el más alto desde que comenzaron a realizarse estos informes en el año 2010.

El 51,7% marcó un crecimiento de más de 3 puntos respecto del 48,1% registrado un año atrás.

Sin embargo, hay una cifra aún más preocupante: el 13% de los niños argentinos pasó hambre durante 2018. El dato se dio en el marco de un 29,3% de menores de edad que tuvieron déficit en su alimentación.

El documento de la Universidad dependiente de la Iglesia Católica apunta también que creció el 35% la asistencia a comedores infantiles.

Las cifras corresponden a los últimos días de 2018, según publicó el diario Ámbito Financiero. En tanto, el último índice de pobreza del INDEC marcó el 32% en el segundo semestre del año pasado, mismo nivel con el que comenzó en 2015 el gobierno de Cambiemos (según los datos que aportó el Indec PRO de esos días).

El Conurbano Bonaerense mostró a su vez el mayor índice de pobreza del país, lo cual no sucedía en mediciones anteriores: el 63,3% de los niños es pobre, casi 9 puntos más que el 54,2% de fines de 2018. En tanto, 15,4% es indigentes.

Salud

Además, el trabajo analiza que en los últimos tres años la cobertura de salud pública se incrementó en alrededor de un 10% a nivel de la infancia y adolescencia entre 0 y 17 años. Asimismo, el 55% tiene como única opción para la atención de su salud el servicio público, alcanzando el 63% en el Conurbano Bonaerense.

Educación

El 67% de los chicos y chicas que asisten a primaria y secundaria lo hacen en escuelas de gestión pública.

Trabajo infantil

El 15.5% de los niños y adolescentes del país se encuentra en ese marco de explotación infantil, incluso desde el último año entre las clases medias y medias altas.