Los árboles son tan elementales para la vida como el respirar lo es para las personas. El oxígeno que precisamos para vivir casi todos los seres que habitamos este planeta, lo procesan los árboles durante la fotosíntesis. Además de librar oxígeno, se llevan el dióxido de carbono que crea la industria y las tecnologías, y que están llevando este planeta a un período de efecto invernadero degenerando en un cambio climático.

Cuando los árboles son numerosos y constituyen un bosque son también creadores de vida, pues en el interior de esos bosques se crea lo que se conoce como biodiversidad, o lo que es igual una diversidad extraordinaria de seres vivos. Además, atraen malos olores, son fuente de alimento para los seres humanos, los animales y otros organismos vivos, ayudan con el calor del verano refrescando el ambiente, resguardan del sol y son origen de recursos económicos.

Independientemente de cuáles sean las razones por las que los seres humanos tengan árboles, como podría ser por temas decorativos, frutales o para madera, estos necesitan cuidados. Entre otros aspectos, está la necesidad de podarlos y, para eso, nada mejor que contratar una empresa de servicio de poda de árboles, pues cada especie tiene unas características propias que requieren de conocimientos apropiados para garantizar un cuidado y crecimiento adecuado.

La poda puede realizarse con varios fines: por seguridad eliminando las ramas sobrantes, quitando las que estén dañadas o mal situadas; poda por razones de salud cortando los gajos están enfermos; eliminar o disminuir problemas con las plagas de insectos; la disminución de la copa para optimizar la ventilación; estética para dar una forma determinada al árbol; mejorar sus particularidades naturales; facilitar su desarrollo y estimular la producción floral y de los frutos; para desarrollar su calidad, quizás enfocada a la producción de madera.

Podar es un medio artificial de regular el desarrollo normal de un árbol, eliminando ciertas ramificaciones para lograr que su desarrollo sea más fuerte y que sus frutos rindan más. Una poda bien realizada trae muchos beneficios a los árboles, como puede ser controlar su tamaño reduciendo, de esta forma, riesgos para las personas y bienes. En definitiva, conseguir árboles bien formados y equilibrados mejorando su apariencia. Se incrementa, así, tanto el valor de los mismos como el de sus productos.

Pero, dependiendo del tipo de árboles que se quieran, podar las técnicas no son las mismas. Por ejemplo, la poda de árboles ornamentales casi se considera un arte en el que, si no se cuenta con los conocimientos y las herramientas necesarias, es muy probable que el trabajo al final no sea el deseado.

Cuando se trata de árboles grandes y con muchas ramas, si para cortar estas ramas se necesita subir a una escalera se está hablando de una poda en altura, por lo que se deben tomar muchas precauciones. Las ramas suelen tener sobrepeso y, por lógica, van a caer y es muy probable que nosotros no dominemos esa caída y termine haciendo mucho daño. También estará en juego nuestra seguridad si el árbol, aparte de ser alto, tiene una ramificación numerosa, lo que hará muy dificultoso acceder a las ramas. Esto implicaría el uso de arneses y sogas para impedir caer y que las ramas no caigan con excesiva potencia y hacia el sitio equivocado.

La poda o tala de árboles, en especial cuando son grandes, puede ser un trabajo delicado, por lo que debe de ser realizado exclusivamente por expertos capacitados y equipados para hacerlo de forma segura, por todo esto lo mejor es contratar una empresa de tala de árboles grandes, ella se encargará de todo de una forma rápida y profesional, poseen los conocimientos necesarios sobre las necesidades de los árboles y están entrenados y equipados para proporcionar un cuidado adecuado.

Los árboles, además de verse sometidos a una gran presión para progresar en el medio natural, de luchar contra las condiciones climatológicas, el estado del suelo y la contaminación también son susceptibles de coger enfermedades y plagas que pueden amenazar su salud. Cuando su hábitat está sano y las circunstancias ambientales son propicias, tendrán más armas para protegerse. Pero si la sequía, el frío las altas temperaturas les acechan, sus defensas serán mucho menores.

Con estas malas condiciones, todo tipo de organismos formarán un ejército invisible dispuesto a aprovecharse del banquete. En todo el territorio, los árboles se ven afectados por enfermedades pero la plaga de la oruga procesionaria en Málaga afecta a la mayoría de los pinares. Es una especie de lepidóptero, que también puede anidar en cedros y abetos.