foto: redes
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El gremio de prensa es uno de los más destratados por las patronales y, para colmo, uno de los peor representados por su gremio oficial, la Unión Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba), que insiste con su trabajo en favor de las patronales y en contra de quienes dice defender.

Así como en 2018 el gremio acordó un 22,5 por ciento de aumento frente al 25,5 que había registrado el índice de precios al consumidor, este año y luego de un semestre entero de "negociaciones", el sindicato acordó un incremento del 8% acumulativo a cuenta de la paritaria pasada, más tres sumas fijas por única vez de 2.000 pesos.

Por si fuera poca burla, para los próximos seis meses la suba acordada será del 15%, lo cual ya asegura una paritaria con pérdidas para el bolsillo de los trabajadores.

En tanto, la paritaria 2018 para la prensa escrita (que define salarios y condiciones laborales en diarios, revistas, agencias, portales y radios porteñas) finalizará con un acumulado del 30,68% frente a una inflación interanual del 55,8%.

Además, como frutilla del postre, una de las cláusulas del acuerdo, hecha a medida de los dueños de los medios, especifica que las empresas podrán no cumplir el acuerdo y hasta podrán "negociar plazos especiales" para pagar los incrementos.

El texto duro del documento (difundido en redes por la periodista Noe Barral Grigera, dice que "toda empresa que, dentro de las 48 horas hábiles contadas a partir de su incorporación al presente acuerdo, le notifique a la UTPBA por medio fehaciente su imposibilidad para afrontar el cumplimiento de las obligaciones previstas en el presente, tendrá derecho a negociar plazos especiales para el cumplimiento de los pagos previstos sin que ello implique la renegociación de los montos y porcentajes previstos".