La actividad física y pocas calorías ralentizan el envejecimiento cerebral
La actividad física y pocas calorías ralentizan el envejecimiento cerebral
Un equipo de científicos de la Universidad Estatal Immanuel Kant de Rusia y la Universidad británica de Warwick descubrió que el estilo de vida activo y el consumo moderado de calorías ayudan a frenar el envejecimiento cerebral, informó a Sputnik la universidad rusa, participante del Proyecto de Excelencia Académica 5-100 del Ministerio ruso de Educación y Ciencia.
 
"Nuestro objetivo era entender qué sucede en el cerebro durante el envejecimiento y la adquisición de experiencia", explicó el investigador Alexandr Bogdánov, asistente del Instituto de Biosistemas de la Universidad Estatal Immanuel Kant.
 
El cerebro humano posee unas 90.000 millones de neuronas que se comunican y transmiten las señales una a otra a través de conexiones sinápticas.
 
Durante la adquisición de experiencia la fuerza de las sinapsis puede incrementarse o disminuirse. En este proceso participan también las células gliales, que proporcionan la energía a las neuronas y regulan las transmisiones sinápticas liberando la adenosina trifosfato (ATP).
 
Todos estos procesos influyen directamente sobre las funciones cognitivas del cerebro.
 
"Nuestro equipo de investigadores descubrió que durante el envejecimiento los cambios significativos suceden también en las células gliales", dijo Bogdánov al señalar que con la edad los niveles de ATP se reducen, empeoran las conexiones sinápticas y las funciones cognitivas.
 
Una serie de experimentos en ratones permitió establecer cómo contrarrestar los cambios relacionados con el envejecimiento cerebral.
 
Un grupo de ratones se introdujo en un ambiente enriquecido, es decir, con un gran espacio, juguetes, túneles y ruedas para que puedan hacer ejercicio, y para ellos se restringió también el consumo de calorías.
 
Como resultado, las conexiones sinápticas mejoraron y la capacidad de las células gliales de liberar ATP aumentó, así que los ratones que vivieron en el ambiente enriquecido mantuvieron un nivel alto de las capacidades cognitivas.
 
"Su cerebro a nivel de las sinapsis tiene un aspecto más joven en comparación con el cerebro de los ratones que no llevaron una vida activa y no mantuvieron una dieta moderada", constató Bogdánov.
 
El investigador concluyó que "una vida sana y el consumo moderado de calorías permiten frenar el envejecimiento cerebral mediante el mejoramiento de las capacidades de las células gliales de liberar ATP pero tenemos una nueva tarea, la de encontrar un modo para luchar contra el envejecimiento cerebral con fármacos".