El gobierno nacional tomó otra medida económica con fines electorales a días de las PASO al decretar este jueves el aumento de los combustibles líquidos (ICL), que iba a aplicarse en julio, pero que ahora se dividirá entre agosto y septiembre.

Originalmente estaba dispuesta un alza del 11,8 por ciento para julio, según las correcciones tarifarias que se aplican de manera trimestral.

Pero en julio se operó un aumento del 3,9 por ciento para aloviar el impacto en la inflación, de modo que se esperaba una calibración de 7,9 por ciento.

Pero el aumento se redujo a 3,1 por ciento, en un nuevo desdoblamiento, que se oficializó este jueves en el Boletín Oficial mediante el decreto 531/2019.

El Poder Ejecutivo argumentó la decisión al señalar que "las circunstancias imperantes y la necesaria estabilización de los precios ameritaron disponer, a través del Decreto N° 381 del 28 de mayo de 2019, que la actualización realizada en el mes de abril de 2019, surtiera efectos a partir del 1° de julio de 2019, inclusive".

Pero aclaró que "la evolución de las variables tenidas en cuenta para el dictado del referido decreto tornó oportuno morigerar el impacto de esa actualización por lo que, mediante el Decreto N° 441 del 28 de junio de 2019, se estableció que una parte sustancial del incremento del impuesto surtiera efectos a partir del 1° de agosto de 2019, inclusive".

"En esta ocasión y por similares cuestiones, resulta conveniente prever una mayor gradualidad, determinando que el incremento total en los montos del impuesto originado en la actualización de que se trata, surta efectos para los hechos imponibles que se perfeccionen desde el 1° de septiembre de 2019, inclusive", añadió la Casa Rosada.