El ministro de Medio Ambiente de Brasil, Ricardo Salles, anunció este jueves que se adoptará en breve un nuevo sistema para obtener los datos de deforestación.

 

"¿Qué vamos a hacer a partir de ahora? Se pretenden contratar imágenes, de alta resolución (de forma) diaria, monitorear en tiempo real", explicó Salles en rueda de prensa junto al presidente Jair Bolsonaro y a otros miembros del Gobierno.
 
En la actualidad, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), vinculado al ministerio de Ciencia y Tecnología, ya capta imágenes vía satélite en tiempo real.
 

Según publicó Agencia Sputnik, los datos del Inpe arrojaron recientemente que en junio la deforestación de la Amazonía aumentó un 88 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, lo que provocó fuertes críticas del presidente Bolsonaro, quien cuestionó los datos oficiales.
 
El ministro de Medio Ambiente afirmó que se abrirá una licitación para que el nuevo sistema se aplique "en el más corto espacio de tiempo posible", sin dar más detalles.

 

Añadió que los datos oficiales que el Inpe elabora a través del sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real (Deter) no pueden usarse para medir la deforestación porque éste tiene lapsos temporales (talas de árboles que sólo se contabilizan meses después) y sobreposiciones (casos que eran computados más de una vez).
 
"El salto de 88 por ciento (de la deforestación en junio de 2019) no es verdad", zanjó el ministro.
 
Sin embargo, dijo que el sistema Deter no se descartará y servirá para orientar las acciones de los fiscales del Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) para combatir la deforestación.

 

Ante la negativa sobre los datos de junio, los periodistas preguntaron cuál sería la cifra real, a lo que el ministro respondió que no existe una preocupación "en trabajar para crear número, sea el número que sea", sino decir, de la forma en que se presentó, si era correcto.
 
El ministro del Gabinete de Seguridad Institucional (GSI), Augusto Heleno, también presente en la rueda de prensa, afirmó que aunque el Gobierno considerase los datos correctos, sería "conveniente" tratar las informaciones internamente para no alardear.

 

Bolsonaro, por su parte, aseguró que dentro del Inpe hay gente que tiene como objetivo "desgastar la imagen de Brasil" e insinuó que los datos se divulgan de mala fe para perjudicar al Gobierno.
 
El presidente admitió que la deforestación ha aumentado durante los primeros meses de su mandato: "En mi opinión, parece que está aumentando, pero no de la forma en que se ha divulgado", dijo.
 

"La fama de Brasil y la mía son pésimas ahí fuera, teniendo en cuenta los rótulos que me colocaron, y esos rótulos tienen que ser, poco a poco, combatidos en forma de verdad", añadió.
 
El presidente brasileño ha repetido en diversas ocasiones que las políticas en favor del medio ambiente son un obstáculo para el desarrollo del país.
 

Más recientemente, señaló que la divulgación de datos sobre deforestación hace peligrar el comercio brasileño y en especial acuerdos como el recientemente alcanzado entre la UE y el Mercosur.