Marcos Peña / Nicolás Dujovne
Marcos Peña / Nicolás Dujovne

Con la histórica debilidad institucional argentina de fondo, la debacle electoral del macrismo en las PASO dejó al gobierno de Cambiemos pendiendo de un hilo. La falta de fusibles en el Poder Ejecutivo, para colmo, posicionó a Mauricio Macri como el más afectado de los personajes de la trágica película que el oficialismo está viviendo desde el domingo pasado. 

Sin embargo, las idas y vueltas del humor presidencial derivaron en que dos de los más cuestionados hombres del equipo de gobierno quedaran en la primera fila de los soldados que caerán por la fuerza del fracaso electoral. Sobre este escenario político es que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el (hasta el domingo) poderosísimo jefe de Gabinete, Marcos Peña, están a punto de ser eyectados del gobierno nacional.

Las causas por las que ambos serán los primeros en caer como forma de maquillaje político-electoral con miras al comicio de octubre están claras: el fracaso del plan económico elaborado por el compañero de whisky de Carlos Pagni es incontrastable. Y ese derrotero está unido sin posibilidad de separación al camino talibán recorrido por Peña, que apostó a la polarización extrema para la campaña y que fue el principal responsable de la encuesta trucha que el viernes 9 de agosto mostró que había paridad entre la fórmula Macri-Pichetto y Fernández-Fernández.

Ya hay nombres en danza para ocupar los cargos pero Macri se enfrenta a un problema que no tenía previsto: los primeros de la lista le dijeron que no. El principal candidato para Hacienda es el ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Hernán Lacunza. El funcionario de Vidal es fiel a la gobernadora y ella es, precisamente, la más dispuesta a correrse de forma definitiva a la suerte de Macri.

El plan de Vidal es cortarse sola de acá a octubre con la intención de acortar la diferencia con Axel Kicillof, que tiene la gobernación prácticamente asegurada pero que si saca menos votos que en las PASO será visto como una pequeña victoria interna de la todavía mandataria.

Con el no asegurado de Lacunza la Casa Rosada tentó al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que también dijo que no. Otros que circularon fueron Luciano Laspina, presidente de la Comisión de Presupuesto de Diputados, y Dante Sica, responsable de Producción y Trabajo. Sin embargo, por ahora, todas las posibilidades se las lleva el titular del Banco Central, Guido Sandleris.

Para reemplazar a Peña Braun, en tanto, hay dos nombres principales, parte del ala más política de Cambiemos y que podrían llevar a Balcarce 50 un pensamiento más cerca de la situación de profunda gravedad que vive el oficialismo: el radical Mario Negri y el peronista Miguel Ángel Pichetto, que ante sus íntimos ya se despidió de toda posibilidad de ser el próximo vicepresidente del paiís.