Volver mejores
Volver mejores
Me parece importante, porque hago política, hablar sobre las competencias, responsabilidades, obligaciones que tiene el Estado sobre todo para poder entenderlas y discutirlas colectivamente. Hablo siempre del Estado porque anhelamos profundamente dirigirlo para poder llegar a todas, todes y todos y hacer de ésta una realidad mejor, una vida más vivible. Esa es nuestra premisa básica. Por eso elegí y sigo eligiendo junto a la gente increíble que me acompaña este camino de construcciones chiquitas de todos los días. 
 
Lo pienso, lo reafirmo, y lo digo, porque a veces no puedo creer lo que pasa a nuestro alrededor. En realidad, si lo creo pero me resulta tan grosero que prefiero no creerlo. En estos casi cuatro años que llevamos de macrismo hemos denunciado hechos aberrantes, hemos hablado de las garantías constitucionales avasalladas por esa voluntad tan mezquina y destructiva, hemos dimensionado juntes la pérdida material de cada una de las instancias democráticas que tanto nos costó construir, hemos soportado violencias estatales pocas veces vistas en democracia, hemos visto caer ante nuestros ojos, vaciadas,  instituciones y leyes fundamentales para el funcionamiento del país casi sin margen de acción. 
 
Todo lo que atañe a la praxis de un gobierno es pertinente de analizar de manera sistémica, pero ¿cómo impacta esto en nuestras vidas? ¿Cómo opera sobre nuestra identidad de argentinos y argentinas? Cada una de las bombas de gas que respiramos en las marchas nos queda grabadas en el cuerpo, cada bala de goma al periodismo queda en las cosas que pensamos que ya no se pueden decir, cada anciano con hambre que mató la policía chocobarista de Macri, nos queda en la memoria. ¿Qué compensa cuatro años de angustia sostenida, de miedo? 
 
La semana pasada visité a Milagro Sala en su casa en Jujuy. La Milagro Sala que abraza a Raúl con profundo amor, la que piensa en cómo hacer que sus compañeras y compañeros estén aunque sea un poquito mejor. Traigo a Milagro como compañera, no como ícono de resistencia o de disciplinamiento macrista. La traigo a ella envolviendo con todo el amor una pastafrola que le regalaron para enviarla a sus compañeras de la Tupac que también hace cuatro años que son presas políticas. Y pienso agradecida, qué bien que nunca se apagó en ella esa resiliencia de lo fundamental, como en tantes compañeres: la humanidad, la humildad.
 
La contraparte de la crisis institucional en la que estamos, es la crisis humanitaria mundial pero que se nos da particularmente cruenta atravesada por el paquete de medidas macristas que aumentan la hostilidad. Parece a lo mejor un tanto liviano pensar en la tristeza o la violencia como una política de Estado, pero no es para nada liviano si de esa tristeza logramos encontrar el causal que son el hambre, la falta de libertades, la condena a vivir preocupades de cómo sostener nuestra familia. Así como de la violencia, la vía libre para el amedrentamiento. Si logramos unir esos elementos nos arroja que el resultado directo es que nos quieren licuar la potencia transformadora, la dignidad de estar orgulloses de quienes somos, las ganas de creer en que podemos hacerlo. 
 
Los resultados electorales de las PASO pusieron de manifiesto cuánto de la emocionalidad se nos juega incluso en instancias tan técnicas y simbólicas al mismo tiempo. Los engranajes y alegrías que se pusieron en marcha hablan de esta humildad y humanidad que encarnaba Milagro, y que encarna en sí este pueblo, esta ciudad, este país que aun con el esfuerzo desgarrado de empujar para adelante entre tanto martirio al que nos sometieron todavía sigue creyendo. Pensando en les otres. Envolviendo pastafrolas para quienes la pasan peor. Siguen confiando que el verdadero cambio es el que nos lleva a todes a ser un poco mejor cada día. Esa es nuestra política, la que construimos y seguiremos construyendo, que no solo sea capaz de materialmente mejorar nuestras vidas, sino también de humanamente proyectarnos. Algunes decimos “para volver mejores”.
 
Andrea Conde es legisladora porteña y Presidenta de la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud.