Siempre lista para cumplir su rol de cajonear todo lo posible las investigaciones sobre irregularidades en el gobierno de Cambiemos, Laura Alonso protagonizó este martes otro episodio en su tristemente célebre carrera como titular de la Oficina Anticorrupción. Fue en respuesta a un artículo de Infonews sobre el pedido del juez federal  Enrique Lavié Pico para que la OA proporcionar a la Auditoría General de la Nación datos sobre funcionarios nacionales investigados,

"El fallo del juez Lavie Pico fue apelado por arbitrario, entre otros puntos. No está acorralado nadie, @Infonews", apuntó la cuestionada funcionaria en su cuenta oficial de Twitter. 

 

De forma curiosa, Alonso apeló al término "arbitrario" que es el mismo que usó el magistrado para referirse a la forma en que la Oficina Anticorrupción desempeña sus tareas. Según Lavié Pico la negativa sistemática de la delegada de Mauricio Macri es "un acto arbitrario e ilegítimo en el marco de los principios de una sociedad democrática". Además, establece que esa forma de manejarse en el cargo deriva en una "acción que recorta de manera severa derechos que son reservados a cualquier ciudadano, en tanto se trate de datos de indudable interés público y que hagan a la transparencia".

La reacción de Alonso contra la Justica y los medios que no la blindan es parte de un derrotero que, precisamente, es el que la colocó al frente de una dependencia del Estado sensible a la manipulación política. La Oficina Anticorrupción se dedicó a partir de diciembre de 2015 a poner la lupa sobre acciones del gobierno anterior pero, al mismo tiempo, a guardar bajo cuatro llaves todo aquello que pudiera salpicar a la gestión Cambiemos. Una caricatura grotesca de lo que supone el concepto de "conflicto de intereses".

Los argumentos de Alonso para no cumplir con el fallo judicial y con los requerimientos de la AGN son los habituales en medio de una forma de pensar la política que hace de la paranoia y la teoría conspirativa una religión: "son todos K", escupen desde el círculo chico de la funcionaria.

La impostada despreocupación de Alonso en el tuit con el que intentó responderle a Infonews no es casual: la funcionaria sabe que este caso se sumará a otros en los que su gestión al frente de la OA es motivo de investigaciones y presentaciones judiciales por diversos hechos, entre ellos el presunto ocultamiento de datos referidos a chanchullos protagonizados por su gobierno, además de una causa que la tiene en la mira por una contratación irregular.

Alonso dice no estar contra las cuerdas pero es evidente el temor a que una Justicia no atada a su presidente de "ojos celestes" la pueda hacer desfilar por los tribunales más temprano que tarde.