Cada vez son más los argentinos endeudados con atrasos en los pagos de cuotas o tarjetas de créditos. Las familias ya registran hasta tres sueldos de deuda y el mayor nivel de mora en los últimos 10 años.

La crisis que golpea al país empujó a muchos a recurrir a las tarjetas de crédito como única forma de sobrevivir frente a la brutal caída del poder adquisitivo del salario o incluso la ausencia del mismo por falta de trabajo. Pero las altas tasas de ínterés de los bancos se convirtieron  en una trampa de la que pocos pueden escapar.

Otros de los grupos más afectados son aquellos que tomaron prestamos para llegar a cumplir el sueño de la casa propia, y que gracias a la devaluación se convirtió en una pesadilla de la que no pueden despertar.

Según cálculos realizados por el Banco Central de la República Argentina desde finales de 2018 las familias comenzaron a arrastrar deudas equivalentes a 3,2 meses de sus salarios, de ese total 2,4 partes corresponden a financiamientos con tarjeta de créditos y el 0,7 a la toma de prestamos hipotecarios y prendarios.