Las acciones, ya sean bajo CFDs o directamente como activo, suponen una de las mayores herramientas de inversión del mundo (obviando las divisas). El share trading es un clásico en el mundo de las finanzas, y nunca está de más mirar las oportunidades que ofrecen las bolsas o, si se prefiere, los índices.

Sabiendo detectar estas oportunidades de trading, la operativa con acciones puede ser una fuente de alegrías para el inversor medio; valorando siempre los riesgos que conlleva zambullirse en cualquier mercado, por supuesto. El problema es que no siempre queda claro cómo operar con acciones, cuándo es buen momento para operar o, simplemente, qué tipo de instrumento es el mejor.

¿Cómo detectar oportunidades en share trading?

En cuanto al tipo de instrumento, la preferencia de los minoristas es, sin duda, el CFD. Manejar las acciones como activo subyacente da muchos menos dolores de cabeza que comprar y vender acciones a palo seco. Pero vayamos a lo que interesa, a la detección de oportunidades en el trading con acciones.

De entrada, las señales en el share trading no distan mucho de las metodologías seguidas en mercados como Forex. Una buena aproximación es, en general, basar la toma de decisiones en la información disponible. Los datos mandan, tanto los que arrojan los estadísticos, las gráficas, los indicadores o las noticias.

Una mezcla de análisis fundamental y técnico es lo recomendable para detectar estas oportunidades de inversión con acciones; pero, ojo, siempre es conveniente mantener una perspectiva holística. En el caso del análisis fundamental, no es tan importante leer las noticias sino comprobar que hay un flujo importante de información.

Las variaciones en la densidad de las noticias es una variable a tener en cuenta, ya que indica que algo está pasando. Si suenan cañones o trompetas, eso es otro cantar, y ahí entra el criterio del trader, que debe discriminar entre el alarmismo propio de la desinformación y los análisis fundamentados de los especialistas.

Obviamente, el análisis personal es el que debe predominar, sobre todo cuando hablamos de perfiles extremadamente técnicos, donde todo se descuenta en la gráfica. Aquí también conviene echar un vistazo al escenario general, complementando la información que ofrecen los indicadores básicos.

En general, un estudio profundo del volumen de mercado, la cotización, la tendencia, un par de medias y algún oscilador nos dirá hacia dónde se mueve el sentimiento del mercado. ¿Hay continuidad?, ¿se espera una vuelta del precio? Esa es la cuestión principal.

Un buen medidor del estado del precio es qué dicen los entendidos en los foros y medios de difusión. No es raro ver cómo una cotización mantiene su inercia creciente en un rally cuando se habla de superación de expectativas. Es decir, la corroboración de un buen pronóstico suele ser una señal de continuidad.

El peligro que se corre en este sentido es sobrevalorar de forma reiterada la superación de expectativas. Ya que, al final, este juego de cañonazos termina derribando la tendencia. En cualquier caso, la estimación, ya sea por defecto o por exceso, es una variable asociada a la búsqueda de oportunidades en la operativa con acciones.

Automatizar la búsqueda de oportunidades

La búsqueda de oportunidades de trading a la antigua usanza tiene su aquel, pero quién puede ignorar el poder de la tecnología. En pleno siglo XXI, no tendría mucho sentido ir a buscar oro al río con el pico y el filtro. Lo mismo ocurre con el trading de acciones, de divisas, de criptos o de lo que sea.

Al final, se trata de competir, y poco se puede hacer hoy en día en los mercados sin unos mínimos conocimientos de informática. Como mínimo hay que saber usar los recursos disponibles, en forma de bots, IAs, screeners y detectores automatizados. Buscar cruces de medias y divergencias es un trabajo emocionante, pero si lo puede hacer una máquina, no tiene mucho sentido perder el tiempo.

La cuestión es saber decirle al sistema automatizado cuándo ese cruce, esa ruptura de tendencia, esa divergencia, ese rebote, etc., es una señal óptima para abrir una operación. Un poco de programación es sinónimo de un incremento en la eficiencia y, lo más importante, en la generación de beneficios.