Jeanine Áñez / Evo Morales
Jeanine Áñez / Evo Morales

En una movida legislativa que desorientó a propios y extraños, el Parlamento de Bolivia, con amplia mayoría del partido MAS de Evo Morales, al mismo tiempo que rechazó el golpe de Estado cívico-militar que sacó del poder al líder político de ese país, afirmó que quiere negociar una salida "pacífica" al conflicto con el autoproclamado gobierno interino encabezado por Jeanine Áñez.

En una extensa sesión que pudo realizarse en medio de fuertes encontronazos con la Policía que trabaja al servicio de los golpistas, el diputado uninominal por El Alto Sergio Choque (del MAS) fue elegido como nuevo presidente de la Cámara de Diputados y anunció la elaboración de un proyecto de ley para ordenar que el Ejército boliviano retorne a los cuartales y deje a la Policía Boliviana la misión de preservar del orden público "de manera pacífica".

La situación de confusión institucional en Bolivia es tal que lo votado por el Parlamento termina legitimando el lugar de poder del gobierno golpista al que al mismo tiempo se rechaza.

La gravedad de la situación es tal que Choque asumió en reemplazo del legislador Víctor Borda, quien renunció luego de que un grupo de fanáticos anti Evo Morales le prendiera fuego a su casa y secuestrara a algunos de sus familiares durante varias horas en Potosí.

Con esa gente está eligiendo negociar el MAS mientras su líder se encuentra con asilo político en México por el riesgo que su vida corría en Bolivia.

Según Choque, la Asamblea Legislativa (comandada por el MAS) "tiene la voluntad de pacificar el país", en medio de una cifra de muertos y heridos que crece con cada día que pasa. Hasta el momento las víctimas fatales superan la docena y se cuentan de a cientos los heridos de distinta gravedad.

Al respecto, Choque dijo estar dispuesto a trabajar una agenda electoral concertada con el autoproclamado nuevo gobierno de Áñez.