La legislatura porteña aprobó este jueves una ley cuya normativa promueve la precariedad laboral de médicos residentes y concurrentes. Además, se trata de una norma que promueve el trabajo no remunerado de los profesionales de salud en los hospitales porteños. Antes de la votación se desatò una fuerte represión en la que se arrojó a los manifestantes gas pimienta. 

La oposición intentó detener la represión a los médicos que estaban sobre la calle Perú, pero el oficialismo no los dejó entrar al recinto a la hora de la votación.

Desde la izquierda, el diputado Fernando Vilardo, de Autodeterminación y Libertad (el partido de Luis Zamora), apuntó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta: “Gobierna como un monarca, imponiendo un proyecto sin consultarlo con residentes y concurrentes”, disparó.

El Partido Obrero a través de su representante Gabriel Solano propuso dejar de lado esta normativa realizada a las apuradas por el PRO:"Esta iniciativa hay que tirarla a la basura, nosotros la tiramos a la basura”.

Solo el bloque de Vamos Juntos (PRO y ARI) votó a favor del nuevo régimen, mientras que el radicalismo se abstuvo. Desde Unidad Ciudadana, la legisladora Victoria Montenegro denunció que no pudieron entrar al recinto:  "Así aprobó Cambiemos la ley de residencias, a los golpes y gases. La responsable de todo esto tiene nombre y apellido Ana Bou Pérez, Ministra de Salud. A nosotros la policía no nos dejaron entrar para votar, aprobaron la ley y levantaron la sesión".

Hablan los

"Esto afecta al servicio de salud porque, en definitiva, los que ponemos en pie los hospitales somos los residentes y concurrentes. Otro punto muy grave es que perpetua a las concurrencias como una mano de obra gratuita, sin ningún derecho laboral y nosotros queremos que nuestros compañeros puedan cobrar", explicó Belén Díaz, residente de trabajo social del Hospital Santojanni.

La Asamblea de Residentes y Concurrentes de la Ciudad denunció que la normativa fue presentada la semana pasada y no se los consultó sobre los cambios del régimen de trabajo.

"Los puntos más regresivos tienen que ver con que no se nos reconoce como trabajadores de salud, después plantea deslindar nuestro salario como residentes del salario de los trabajadores de planta. También consolida el régimen laboral de 64 horas, actualmente tenemos compañeros que trabajan aún más horas, pero esto lo consolida por ley y plantea que se realicen durante días hábiles y no hábiles".

Otra de las críticas es el régimen de disciplinamiento que plantea sanciones, suspensiones con días no pago y recisiones de contratos por un motivos arbitrarios como ‘una falta grave a la moral de la administración’. No tiene en cuenta que los profesionales se rigen por el Código de Ética y el Colegio profesional.