Dia de la Mujer Migrante
Dia de la Mujer Migrante

Isabel Reina Torres, la cuñada de Marcelina Meneses, la mujer boliviana asesinada el 10 de enero de 2001 junto a su pequeño hijo, propuso que el Día de la Mujer Migrante, que se conmemora a nivel de la Ciudad de Buenos Aires, se extienda a nivel nacional. Contó que "Marcelina migró a la Argentina en busca de generar ingresos para ayudar a su hija con problemas de salud que residía en Bolivia".

Sin embargo, reveló lo que pasó ante el crimen de odio de su mamá y su hermano: “Mi sobrina nunca quiso venir a la Argentina, me decía que no quería viajar para que la mataran como a su mamá. Todo este proceso me hizo muy fuerte, aprendí de todas las mujeres para nunca bajar los brazos”.

A partir de la sanción de la ley 4409/2012 en la Legislatura Porteña, que declaró el “Día de las Mujeres Migrantes”, se sigue reclamando justicia en esa fecha por el crimen de odio de Marcelina Meneses, joven madre de nacionalidad boliviana, quien fue arrojada del tren junto con su bebé, Joshua, tras haber sido insultada por su condición de mujer migrante. Pasaron casi dos décadas y gracias a la ineficacia del proceso judicial los asesinatos siguen impunes.

Las mujeres referentes de distintas colectividades, convocadas por la legisladora María Bielli (Frente de Todos), se reunieron en el salón Arturo Jauretche de la Legislatura porteña y hablaron de las dificultades que viven todos los días por el racismo y el machismo.

Sin lugar a dudas, el testimonio más conmovedor fueron las palabras de Isabel Reyna Torre, la cuñada de Marcelina, flamante directora de la secretaria de Migrantes del municipio de Quilmes.

Cuando Isabel contaba que una hija de Marcelina nunca quiso pisar la Argentina por el crimen de odio, su relato fue interrumpido con un grito de vida: “¡Marcelina, Presente!”, sostuvieron las mujeres convocadas.

“Nos parecía muy importante no dejar pasar este día sin que nos reunamos o escuchemos, desde el Frente de Todos queremos que sepan que desde esta Legislatura sea un espacio de puertas abiertas para pensar políticas para mejorar nuestra vida diaria y cotidiana”, afirmó la diputada.

Bielli también resaltó que “en un momento político de la región muy convulsionado, hoy se cumple un mes de una gestión nacional que vino a poner un freno a las políticas de odio de los últimos cuatro años”.

Dia de la Mujer Migrante
Dia de la Mujer Migrante

La ex directora del Servicio Plurinacional de la Mujer del gobierno de Evo Morales, Tania Sánchez (actualmente refugiada en Argentina)  agradeció la recepción que tanto ella como Morales tuvieron en el país luego de su salida de Bolivia producto del golpe del estado: “Argentina y México han sido un faro para nosotros”, dijo.

“En Bolivia hubo una transformación económica y cultural con la reforma de la constitución. Las protagonistas de ese proceso fueron las mujeres”, afirmó y denunció que desde el golpe del estado las agresiones y la persecución a mujeres indígenas se recrudecieron en el país andino.

Impunidad de un femicidio


El 10 de enero del 2001, Marcelina Meneses, de tan sólo 30 años, de nacionalidad boliviana, se subió al tren Roca junto con su bebé, Alejandro Josua Torres, de 20 meses, con el fin de llegar al Hospital Fiorito de la ciudad de Avellaneda, ubicado en el sur de la Provincia de Buenos Aires.

Marcelina subió al tren con varias bolsas en un brazo y su bebé en el otro. En el recorrido, sin querer rozó a otro pasajero con la bolsa, procediendo éste a insultarla: “Boliviana de mierda, ¿no mirás cuando caminás?”.

Lo peor estaba por venir. Alguien empujó a Marcelina y a su bebé del tren. Los cuerpos aparecieron sin vida junto a las vías del ex Ferrocarril Roca, antes de llegar a la Estación Avellaneda.

Julio César Giménez, quien fue testigo en la causa, contactó a la familia de Marcelina, a través de los carteles que pegaron en las estaciones del Ramal Roca, mediante los que se solicitaba la presencia ante la Justicia de quienes habían visto lo que pasó el 10 de enero de 2001.

"Marcelina subió alrededor de las 9.05 en la estación de Espeleta. Ella quedó parada, con el bebé en la espalda, y cargada de bolsos, a metros de la puerta que da al espacio que hay entre vagones. Cuando se acercaban a la estación Avellaneda, antes de la curva que pasa frente al estadio de Independiente, ella se acomodó para enfilar a la salida y en ese movimiento rozó, con los bolsos, el hombro de un pasajero de unos 65 años, de saco marrón, que le gritó: '¡Boliviana de mierda! ¡No mirás cuando caminás!'. La mujer calló. Giménez intervino: 'Che, tengan más cuidado, es una señora con un bebé';. Y continuó un segundo pasajero: 'Qué defendés vos, si estos bolivianos son los que nos vienen a quitar trabajo'", reveló.

Desde el fondo apareció un guardia. Se había formado la fila para bajar. El uniformado avanzó hasta que escuchó la discusión y los insultos xenófobos. '¡Uh! ¡Otra vez estos bolivianos haciendo quilombo! ¡Me tienen podrido! ¡Yo me las tomo!', dijo el guardia. 'Fue una cosa de segundos. Se había sumado otra gente. Hubo más insultos y escucho que uno que estaba de ropa de Grafa le dice a un compañero: ¡Uy, Daniel, la puta que te parió, la empujaste!'. El testigo asegura que entonces el tren se detuvo".

Desde el comienzo, la empresa ferroviaria TMR desmintió a Giménez y sostuvo que Meneses murió al ser rozada por el tren cuando caminaba junto a las vías del Roca, entre las estaciones de Avellaneda y Gerli.

Marcelina estaba casada con el albañil Froilán Torres, con quién vivía en la localidad de Espeleta y tenía otro hijo de 3 años. Trabajaba como repositora de un supermercado y había llegado a la Argentina hacía 5 años. Su esposo llevó adelante la intensa búsqueda de testigos del asesinato de su compañera y su pequeño hijo. A pesar de las adversidades, y de los malos tratos que debió sufrir por ser migrante, nunca bajó los brazos a pesar que las muertes de Marcelina y su bebé aún continúan impune.