Larreta, obsesionado con destruir a la escuela pública
Larreta, obsesionado con destruir a la escuela pública

Después de más de 12 años del PRO en la Ciudad, ya no quedan dudas de sus políticas de ajuste y vaciamiento educativo. Sí, salud, infraestructura y vivienda, son otros sectores desbastados por Macri en primera instancia y ahora por Larreta que va por su segundo mandato; pero la educación pública fue y, aparentemente, será el sector más castigado por el oficialismo.

Larreta está obsesionado con destruir definitivamente a la escuela pública y por desorganizar a toda la comunidad educativa, que ha demostrado una resistencia admirable a la aniquilación sistemática del sistema educativo que lleva adelante el gobierno.

Pero dentro de este sector vapuleado y castigado, tanto la Ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, como su jefe político, están encaprichados con arrasar a la educación de los primeros años de vida. La creciente construcción desmedida de Centros de Primera Infancia (CPI) que el oficialismo pretende hacerlos pasar por jardines maternales, es la muestra clara de ello. Vos no podes decir que una pera es una manzana, como tampoco podes decir que un CPI es un jardín de infantes, porque no está bajo la órbita del Ministerio de Educación, ya que depende del Ministerio de Desarrollo; además no tienen una currícula educativa, y mucho menos profesionales de la educación preparados pedagógicamente para llevar adelante la educación de nuestros pibes y pibas.

En la Ciudad de Buenos Aires, año tras año, han ido aumentando la cantidad de familias sin vacantes. En 2018 un número, que no es tan sólo un número, logró instalarse en el reclamo de toda la comunidad educativa de la Ciudad: Había por aquel entonces un total de 22 mil pibas y pibes sin vacantes, y más del 90% de esa cifra, se concentra en la educación inicial. Éste número se desprende de sumar a los que asisten a los CPI más el número de familias sin vacantes.

Desde ya que el gobierno se niega constantemente a brindar la cifra oficial de pibas y pibes sin lugar en la escuela pública, estos datos se obtienen de diferentes investigaciones periodísticas que tienen acceso a esa información, porque el oficialismo no responde ni un solo pedido de informes que realizamos desde la legislatura por este tema. Por ejemplo: En abril del año pasado escribí un pedido de informes sobre falta de vacantes que aprobamos en la legislatura que, entre otros puntos, pedía al gobierno que detallara la cantidad de familias que quedaron excluidas en los tres niveles educativos: Inicial, primario y secundario.

Soledad Acuña se negó nuevamente a brindar esos datos. Hace tres años que su cartera se rehúsa a hacerlo. La única información que brinda el Ministerio de Educación de la Ciudad, está ligada a un reclamo judicial que tiene sentencia firme, la 23.360/2006, reclamo que fue iniciado hace varios años por la ONG Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), donde el Ministerio está obligado a informar la falta de vacantes en el nivel inicial, desde los 45 días de vida a los cinco años, pero no de los otros niveles.

En 2019 hubo casi 66 mil familias que solicitaron vacante en el nivel inicial, y sólo recibieron una vacante poco más de 26 mil, es decir, menos del 40% de chicas y chicos pudieron acceder a la educación pública y gratuita del total de vacantes solicitadas. En este nivel quedaron 11.883 chicos en lista de espera, además de otros 648 en primaria y 372 en secundaria; o sea, 12.903 alumnas y alumnos sin vacante que se tienen que sumar a los 12.700 chicas y chicos que van a los 104 CPI que tampoco tienen una vacante en la educación pública. En, definitiva: Durante todo este 2020 en la Ciudad vamos a estar hablando de que hay 25.600 chicas y chicos sin vacante.

Lo que hay que dejar en claro es algo muy importante, el 100% de las familias que judicializaron el pedido de una vacante tuvo resultado favorable. Esto es porque la justicia hace respetar el artículo 24 de la Constitución de la Ciudad que establece: “La Ciudad asume la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de los cuarenta y cinco días de vida hasta el nivel superior, con carácter obligatorio desde el preescolar hasta completar diez años de escolaridad, o el período mayor que la legislación determine”.

Tanto Soledad Acuña como Horacio Rodríguez Larreta, se niegan a cumplir con éste artículo y mienten cuando dicen que ellos están obligados a brindar una vacante a partir de los 4 años de edad, eso lo dice la Ley de Educación Nacional, pero nuestra constitución es superadora a esa norma y hay que aplicar en el distrito el articulado más favorable para las y los ciudadanos.


* La autora es legisladora de la Ciudad de Buenos Aires y vicepresidenta de la Comisión de Educación.